Ese discurso que tienen sobre lo mejor es tener la posibilidad que cada uno elija lo que le parezca mejor es realmente una “muletilla” excelente, tiene punch, te arranca una sonrisa instantánea, nadie –a priori– te va a decir “No! lo mejor es obligarle a que elijan esto o aquello”. La neutralidad suena a independencia y todos queremos un país independiente, pero en realidad no te están diciendo taaaaantas cosas detrás de esta muletilla.

El Estado no es una empresa con billetara abultada, parecería ser que eso es lo que entienden las cámaras que insisten y “obligan” con sus sabios consejos a que el Estado sea neutro tecnológicamente, porque, claro… no van a usar la palabra “independiente”. Porque a la hora de elegir software propietario dejas de ser independiente obligadamente. Se depende de la empresa proveedora para cualquier cambio, mejora o arreglo de problema de ese software (entre otras cosas). Usando software libre no perdes la independencia obligadamente, podes optar por no perderla, incluso podes optar por hacerla propia, pero eso claramente va en contra de los intereses de las empresas que producen software propietario y sus cámaras.

El Estado es “una entidad” que nos pertenece a todos, y quienes lo administran tienen que pensar que quizás sea mejor no depender de empresas extranjeras, tienen que pensar que quizás sea bueno no depender del software cerrado (nacional o extranjero), esa caja negra que suponemos que hace lo que nos dicen que hace, que no hay capacidad real de auditarla con recursos propios (del Estado), porque habría que auditar cada una y todas las versiones posteriores (upgrades) que el proveedor diga que son necesarias instalar (suponiendo acceso irrestricto al código, vale la pena aclarar). En el caso de que el software que utiliza sea libre, la auditoría la puede hacer cualquier persona, trabaje para el Estado o no (solo va a necesitar saber exactamente qué versión y qué software está utilizando)

Con esta “muletilla” dejan fuera cualquier tipo de discusión.

“Lero-lero” parece que dijeran, “¿Para qué se ponen como locos si los estamos incluyendo?” nos siguen diciendo.

Brasil lo entendió y hace rato que está trabajando estratégicamente con la tecnología, haciéndola verdaderamente propia, generando más plata con servicios que con la máquina de imprimir etiquetas/licencias, en Argentina todavía ni nos sentamos a discutir verdaderamente si la tecnología es estratégica para el país, como país, no como si fuera una empresa de billetera abultada. Hasta dicen que los formatos no tienen que ser necesariamente estándar, ni abiertos. Me pregunto de qué se va a disfrazar el funcionario que necesite abrir un documento hecho con Ms-Word 6.0 dentro de 120 años.

Igualmente no tengo duda que en el futuro esto va a ir cambiando, quizás por moda, quizás por presión, quizás solo por inercia, pero definitivamente no porque lo decidimos nosotros.

En fin… vamos a ver qué nos depara el futuro y realmente qué logramos conseguir con CAdESoL.