Estoy indignado.
El comportamiento de las empresas en este país ya me tiene harto.
En más de un momento despotrique contra Fibertel. Ellos bloquean puertos, filtran contenidos y hasta manipulan el trafico asignando prioridades bajisimas a las transferencias “no comunes”. Aún así, pensaba, tenemos una ventaja: La factura.
Resulta que la factura de Fibertel nos dice precisamente el servicio que poseemos. Bueno, eso en teoría. En realidad nos da un estimativo ideal del tipo de conexión que hemos contratado. Al cual una vez aplicado lo descrito arriba, muy probablemente no se le acerque ni mirándolo con ganas. En definitiva, como que no me agrada mucho, pero ya estoy medio acostumbrado y entre una cosa y otra me las voy arreglando (encriptando, usando proxys, etc.).
¿Entonces a que se debe mi actual cabronaje? A nuestra querida, gigantesca, burocrática y estafadora proveedora de comunicaciones móviles: Movistar.
Así es, esta vez me las agarre con Movistar. Resulta que me llega la factura por XXX,ZZ pesos. Y ahí de movida nomas yo me pregunto: “Otra vez tanto!?”… Clasico: “Acá hay gato encerrado”. Y por décimo quinta vez me digno a comunicarme con los bots de telefornica y sus secuaces, a ver si logro que me aclaren el panorama de mi bendita factura.
Cuando me atienden (por 3ra vez o 4ta, ya no recuerdo), le hago un resumen, rápidamente:
“Te la voy a hacer muy simple, ya hable con 3 de ustedes en la ultima hora y media. A alguno se le corto la llamada misteriosamente, otro me dejo esperando ad eternum y a la ultima… por ponerlo bonito, la mande a freir churros yo para cobrarme lo de los dos anteriores. Me puedo quejar con vos, o sos otra autómata con un set de respuestas pre-programadas?”. Acá la cosa ya no le gustaba nada a la piba… que “pobre, no tiene la culpa” dirá más de uno. Pero las pelotas que no tiene la culpa. Si no le gusta que la traten mal, entonces que empiece por donde corresponde: exigirle a su propia empresa que trate bien a sus clientes. Y sino, que se cambie de laburo… que joder, como si yo no me tuviera que bancar cosas en el mio.
Milagrosamente, la muchacha dijo, “comenteme su problema señor…”. A lo que me digne a agradecerle sus segundos de atención y a recitarle el padre nuestro y las 500 marias sobre ¿por que me están cobrando lo que me están cobrando?
¿Por que razón tengo que *abonar extra* (3 pesos y chirola) para saber que es lo que me están cobrando en la factura que supuestamente es el recibo que me indica a mi, que es lo que estoy pagando?
La respuesta, obvia pero no menos soprendente: Por que el detalle es un servicio “extra”.
Cuando te llega la factura, a vos te pasan XXX minutos consumidos, son tanta plata. Eso por cada rango horario (pico, no pico, feriados y findes). Pero jamas te dicen que son realmente esos minutos! Lo más gracioso es cuando ves que la factura tiene un monto irrisorio, llamas para quejarte, te aceptan la queja, te modifican el monto.. y al mes siguiente la misma historia. Obvio, si no tenes como comprobar que lo que te están facturando sea realmente lo que vos consumiste… al menos no sin pagarles extra (̉¿soy el único que ve la gran ironía de esto?), ¿quien les impide que te estafen? Ni hablar de que si te roban un pesito a vos y a los otros 10.000.000 de personas, se hacen unos mangos extra por mes. ¿No?
En fin, cuando será el día que el pueblo argentino se avive de una vez, y reclame por cosas que realmente le afectan a la mayoría, en lugar de preocuparse tanto por los (increíbles) beneficios de unos pocos (cof-cof-soja-cof-cof). El bondi, el subte, la telefonía… todas cosas que nos afectan a diario y a todos, sin embargo, no veo a nadie salir en su 4×4 Hilux envueltos en banderas argentinas a reclamar que dejen de aumentar.
Como siempre, la conclusión es: Tenemos lo que nos merecemos. País bananero, si los hay, Argentina el primero.
Compartí este articulo:






