Hace un tiempo que andaba bastante flojo con las salidas… hasta las pelis pochocleras se vieron afectadas este ultimo cuatrimestre. Pero, vamos remontado un poquito. Luego de visitar a Favio Posca en Paseo la Plaza, y de postergarlo por casi un mes, Maxi finalmente consiguió entradas para Lutherapia, “lo nuevo” de Les Luthiers. Este es el mini-relato de una salida sin desperdicios.
La cita era el Sábado 1ro de Noviembre, justito el ultimo fin de semana de la obra en el Gran Rex, Buenos Aires, Argentina. Digo esto, por que Les Luthiers es internacional, vío, y para cuando yo termine de escribir es probable que estén haciéndolo por toda España!
Yo justo visitaba a mi tía por su cumple, Maxi arbitraba un partido de hockey en “un Country alejado… ” (leer entonando musiquita de “El Oso”) y mi novia andaba por Almagro, así que hicimos punto de encuentro en el Gran Rex. Apenas llegamos una muchedumbre se apiñaba en la entrada, algunos haciendo fila para un lado, otros para el otro… era una de esas situaciones extrañas en las que la gente hace fila por ósmosis… simplemente ven que hay alguien haciendo fila, y asumen que esta relacionado directamente con su espectáculo, por ende, se ponen detrás. Grave errrrrrror. Habían como 3 filas distintas, y ninguno sabia que tipo de fila hacia (platea? popular?). Terminamos corriendo para el centro, donde estaba el personal del Teatro, allí rápidamente nos ubicaron en la fila q correspondía y unos minutos mas tarde, estábamos subiendo las escaleras hacia nuestras ubicaciones (creo que era popular… algo así como 4 filas abajo de la mas alta).
Yo tenia mis serias dudas respecto de la ubicación, ya que era la más económica (+/- $40) y en consecuencia la más alejada. Al final resulto ser bastante mejor de lo que esperaba, si bien me iba a conformar con verles el contorno, hasta pude disfrutar de notar los gestos, señas y ese tipo de cosas. Eso si, el blanco de los ojos, se los debo!
El show arranco algunos minutitos tarde, debía empezar 21.30 y habrá arrancado .40 o algo así, ni muy muy, ni tan tan. El “programa del espectáculo a voluntad” la verdad que me gusto bastante, es una especie de librito miniatura en el cual se van detallando las distintas partes de la obra con una gráfica alusiva. Dejo aquí la lista del programa (spoiler warning):
- El cruzado, el arcángel y la harpía (opereta musical)
- Dolores de mi vida (galopa psicoanalítica)
- Pasión bubólica (vals geriátrico)
- Paz en la campiña (balada mugida y relinchada)
- Las bodas del Rey Pólipo (marcha prenupcial)
- Rhapsody in balls (handball blues)
- El flautista y las ratas (orratorio)
- Dilema de amor (cumbia epistemológica)
- Aria agraria (tarareo conceptual)
- El día del final (exorcismo sinfónico-coral)
Obviamente el espectáculo consiste principalmente de sketchs musicales basados en la psicología/terapia y eso que “se ve que ahora lo llaman… epistemología…”. Hay mucho dialogo, con algunas alusiones al Sr. Mastropiero, protagonista de su anterior espectáculo “Los Premios Mastropiero”. Todas las obras cuentan con algúna particularidad al momento del tema músical, mis favoritas:
- El mejor tema: Dilema de amor.
- El mejor instrumento: El bolarmonio (de “Rhapsody in balls”).
Y ahí se termina el show, más no la salida… nos fuimos para una pizzeria! (escuchar “Dilema de amor”, y releer la frase tarareando!)
- Dos Menos (Alterio y Sacristán)
- Los Fabulosos Cadillacs
- Queen + Paul Rodgers






