El 11 de setiembre pasado, con motivo de la presencia de Jon Maddog Hall en Uruguay, fuimos recibidos por la Comisión Parlamentaria de Consitución y Código que está tratando el proyecto de Ley sobre Formatos Abiertos y Software Libre en el Estado.
En tal oportunidad, luego de las varias intervenciones y re-preguntas que contestó Maddog, tuve la oportunidad que el Presidente de la Comisión me concediera la palabra y dije lo siguiente:
Presidente: Tiene la palabra el Sr. Pilas.
Pilas: Muchas gracias Sr. Presidente, quisiera hacer una reflexión:
Como bien dijo Jon Hall, tenemos que dividir lo que es tecnología de lo que es negocio y, diría algo más, de lo que es licenciamiento. Cuando uno es responsable de la prestación de un servicio en el Estado, que es la cara hacia la población, tiene muchas consideraciones que hacer. Tiene que preocuparse del soporte que va a tener, de que ese servicio siga estando disponible para los ciudadanos, de cómo va a integrar todo eso con los sistemas heredados y de qué proyección va a tener en el futuro. A nivel tecnológico existe bastante complejidad a la hora de decidir, y uno necesita independencia tecnológica. Yo necesito, como responsable del servicio que presto, poder elegir una tecnología u otra. Esa libertad existe.
¿Qué es lo que sucede a la hora de comprar? Lo que yo compro es la licencia. Entonces, no importa la tecnología que está detrás, sino que lo que pago es la licencia. Creo que este proyecto de ley está haciendo énfasis en cuál es la licencia que sirve más al Estado. En ninguna parte dice que el Estado debe comprar una determinada tecnología, sino que habla de la licencia que sirva más a los intereses del Estado. El proyecto también establece que si por algún motivo los proveedores de software no desean satisfacer los permisos específicos -eso es una licencia- que al Estado le sirven más, este puede desechar la posibilidad de comprar una licencia de software libre y comprar una licencia más cerrada.
Tampoco se está cerrando la posibilidad a la persona responsable de un determinado servicio a que compre otra licencia. Creo que eso es muy importante. Si nosotros seguimos confundiendo o considerando que lo que compramos e incluimos dentro del Estado es tecnología, estamos encarando el problema desde un punto de vista que no es el real. Lo real son las condiciones de contratación que más le convienen al Estado. Todo lo que el señor Hall dijo en esta Sala tiende a qué se va a poder hacer con ese software. Él lo dijo muy claro: se va a poder copiar, cambiar. Eso genera ciertos resultados en el público y en los ciudadanos, y cambia las condiciones de hacer negocios y otras cosas más. Pero la tecnología no es lo que está en discusión. Quisiera que ustedes tuvieran en cuenta eso cada vez que hablen de este proyecto de ley.
(Obtenido de la versión taquigráfica de la sesión correspondiente)







