Agregué en la página de mis videos los correspondientes a California, México y Suecia (todos de Mayo/Junio del 2005). Ya casi no me quedan videos que editar, y estoy terminando con esta tarea que es un poco agotadora (en promedio, para editar un video, lo termino viendo unas 5 veces, lo cual aburre muchísimo!). Pero bueno, era algo que quería hacer, y ya casi está listo.
El jueves había una sensación general de cansancio y de que ya faltaba poco para que termine la semana. Yo estaba igual. El día no ayudaba, frío, casi lluvioso. Luego de las sesiones me quedé un rato en la habitación, sin decidirme qué hacer... finalmente agarré la campera y bajé rápido para tomarme el bus hacia la ciudad, a ver si agarraba el último. Por suerte sí, y encima me encontré con Nicolás Valcárcel, así que paseamos juntos. El bondi nos dejó en el medio de nada, pero al lado de una estación de subte. Ocho estaciones y estábamos en el centro de la ciudad. Paseamos un rato para ver al famoso niño que hace pis| ( Manneken Pis ), y de paso compramos cosas para llevar a nuestras familias, ya que entre esa estatua y la plaza central están todos los puestos para turistas. Comimos rápido por ahí (si no perdíamos el micro de regreso), y no tan tarde estábamos en el hotel nuevamente. Ya en la habitación, me abrí una cerveza y me puse a trabajar en distintas cosas. Estaba cansado, y mi idea era irme a dormir temprano, pero al final me enganché con no se qué y me terminé acostando a las dos de la mañana. El viernes no tenía nada en la primer franja, así que me levanté una hora más tarde (a las nueve y diez, así entre vestirme y desayunar llegaba bien a la sesión de las 10). La tarde la tenía casi libre, así que estuve laburando en mi habitación hasta que se hicieron las cinco, que arrancaba la ceremonia de cierre. En la misma hicieron un anuncio que ya se había sugerido en otro momento, y que es una idea genial. ¿Saben cómo es 42 en binario? 101010. Bueno, Ubuntu Maverick Meerkat será liberado el 10/10/10, :D. Para los que 42 no les dice nada, les dejo este enlace . Cuando terminó la ceremonia pasé por mi habitación a agarrar la raqueta, y me fuí a jugar al tenis con Guilherme Salgado. Fue un partido interesante, no sólo porque nuestro nivel era parejo (gané 6-3 6-1), sino porque jugamos sobre pasto sintético (nunca había jugado sobre pasto, y la verdad es que se nota la diferencia... la pelotita pica un poco menos, y sale disparada luego de hacerlo). Luego del partido, me pegué un baño y me fui a la fiesta, donde entre cena, vino y cerveza, se desenvolvió el clásico All Stars, donde la gente se va turnando en los instrumentos para hacer música (generalmente rocanrol). Me terminé yendo temprano a dormir, porque entre el cansancio y la cerveza, no daba para trasnochar. El sábado me levanté temprano, y aprovechando el micro que iba y venía a la estación de tren de La Hulpe , me fui para allá para pasear un rato. Caminé por la ciudad casi una hora, yendo y viniendo de la estación de tren a un pequeño centro comercial que habíamos visto con John cuando fuimos en bici al Carrefour. Ahí compré un par de libritos en francés para Felipe y Moni. Volví al hotel con otro micro, y empecé la ceremonia de partida: revisé toda la habitación y dejé arriba de la cama todo lo que era mío, me bañé, armé la valija y la mochila, y bajé. Hice el checkout, esperé un par de horas en el lobby del hotel a mi micro para el aeropuerto, y luego partí de regreso a casa. Sinceramente, el evento estuvo muy bueno. Más allá de encontrarme con mucha gente que conozco, es maravilloso ver como la comunidad de Ubuntu trabaja y trabaja para que todos tengamos un sistema operativo mejor, para cambiar el mundo un bit a la vez, algo que ya se está logrando, y lo mejor es que es de forma coordinada con otras comunidades. Relacionado con eso les dejo un enlace a este video que fue presentado por Jono Bacon en la apertura del UDS, y que yo subtitulé para que sea más facilmente entendible. No dejen de verlo. Para cerrar, pueden ver todas las fotos del UDS acá .
El lunes nos levantamos tempranito con John, bajamos a desayunar tipo ocho y veinte, y estábamos a las nueve listos para la apertura del evento a cargo de Jono Bacon, y luego una keynote de Mark Shuttleworth. Durante el día estuve en varias sesiones, algunas me gustaron más, otras menos, en algunas aprendí, en otras participé, etc. Nada realmente maravilloso. La parte de sesiones de UDS terminó a las seis de la tarde, y seis y media ya estábamos con John alquilando unas bicis: fuimos hasta el pueblo cercano, al supermercado. El paseo estuvo fantástico, pero la verdad es que las subidas y bajadas del terreno nos mataron... pasábamos de una punta a la otra de los cambios de la bici, en la bajada alcanzábamos casi la velocidad de la luz (?), pero en la subida sufríamos . Llegamos, acomodamos las cosas en la heladera, y bajamos a tomar una cerveza y charlar con la gente. Más tarde ya volvimos a la habitación, cenamos, laburamos un rato, llamé a casa y a mi hermana que cumplió años, y luego a dormir. Ya que menciono lo de llamar a casa... hablé más de 10 minutos por Skype, de Bélgica a Argentina, y gasté 30 centavos de dólar. En comparación, Movistar me cobra 29 centavos de dólar + IVA por mandar un sólo SMS! Si alguna vez tienen que viajar, la opción de usar Skype para comunicarse hace todo mucho más barato. El martes costó más levantarse, pero arranqué temprano igual. La mañana la pasé en distintas sesiones, normal. La tarde fue distinta: nos juntamos todos los de Ubuntu One en una habitación grande, y todos los que tenían algún problema venían y se lo solucionábamos. Yo manejé tres casos... el primero, tenía la metadata corrupta (el usuario mismo protestaba que esa computadorita que tenía se le colgaba siempre y se le jodían los archivos, más allá de los nuestros); el segundo, cuando me fue a mostrar el problema, funcionaba todo perfectamente, :); y el tercero, al que realmente no le funcionaba todo perfectamente, era porque el servicio todavía es lento en algunos casos (y él había tirado miles de archivos y nunca terminaba), así que tocamos algunas cosas para sacarlos, y dejarlo "sano", para que vaya agregando otra info que le interesaba más. Luego de las sesiones de UDS misma, la idea era irme a jugar al tenis con Rodrigo, pero lloviznaba, así que me puse el short y me fui a la pileta del hotel, hice algunos largos, me metí cinco minutos en el sauna, y volví a la habitación como nuevo. Me pegué un baño y bajamos a tomar una cerveza con John y Achuni. Luego los chicos y un par más arrancaron un juego de Illuminati , yo me quedé un rato viendolos y aprendiendo las reglas y dinámica del juego, y luego volví a la habitación y me fui a dormir. El miércoles también fue un día de sesiones y sesiones, pero aproveché para salir a caminar. Como el último turno de la mañana terminó temprano, aproveché para comer rapidito y salí a recorrer un poco el bosque de alrededor del hotel. Comentario del hotel: está muy bien, moderno, elegante, muy luminoso, rodeado de unos bosques maravillosos. Lo mejor: el servicio de wifi; andaba en todos lados, con una velocidad maravillosa, podías pasearte por todo el hotel y que no se desconectara, no tuvo problemas. Lo peor: el diseño del baño; estaba como separado en tres partes... un inodoro (sin bidet!), el cual tenía puerta, la pileta que daba directamente al pasillo, y la bañadera/ducha que tenía una especie de mampara que cubría la mitad de la misma... pero dejaba entrar todo el frío que venía desde la parte de la pileta, que no tenía puerta que la separe del resto de la habitación. A la noche también salí a caminar, pero esta vez por la ciudad. Aproveché los micros hotel-ciudad, y pegué una vuelta de hora y media antes de que se terminara la luz. La ciudad me pareció aburrida... quizás porque es bastante gris y estaba muy nublado, pero lo más probable es que fuese porque estaba todo cerrado. Bueno, no todo. Había varios restaurants y muchos pubs que todavía estaban abiertos, pero todo el resto de negocios (cafés, librerías, negocios de ropa, negocios de regalos, casas de discos, etc, etc, etc.) esta cerrado. Parece que si trabajás, no podés comprar nada en esta ciudad, porque el horario de todos los negocios es (más o menos) de 10 a 18-30, algunos cerrando un rato al mediodía también. Incluso pasé por un teatro que decía que el día que tenían función "nocturna" el horario era extendido: hasta las 20:30! Anyway.... volví medio decepcionado al hotel, fuimos al gym con John (hice cinta y algo de bici), luego cenamos, laburamos un rato y terminó el día.
En la semana del 10 al 15 de Mayo se realiza el Ubuntu Developers Summit para Maverick Meerka , en Bruselas, Bélgica . Salí de Argentina el Sábado a la una de la tarde, en un vuelo a Madrid sin mayor novedad, excepto que estaba el la troupe de Charly García (reconocí al Zorrito Vön Quintiero ), y que el avión era una mierda: un vuelo de 11 horas sin pantallita individual y sin enchufe para la laptop; juro que trataré de evitar Iberia de ahora en más. La escala fue en Madrid a la madrugada, y al mediodía ya estaba en Bélgica. Del aeropuerto me tomé un tren por una estación, y de allí otro por un buen rato hasta la ciudad donde estaba el hotel (de la estación al hotel mismo había un micro que iba y venía). Llegué a la habitación (que comparto con John , pero él ya estaba desde la semana pasada), desensillé, nos comimos una ensalada, y descansé un rato hasta la reunión al atardecer. Allí nos contaron algunas cosas en las que Canonical se enfocará para el próximo ciclo, cosas que todavía no se conocen pero van a hacerse públicas durante la semana. Luego, una cena con mucha charla, ya que fui encontrando gente que no veía hace rato, nos tomamos una cerveza con John, más charla, y al sobre!
Fueron cuatro días, pero los tenía tan ocupados como pocas veces. Finalmente, decidí sacrificar el empezado PyWeek (en el que laburé en el arranque y algo en la semana), y me tomé el jueves para visitar a Agata, y el resto de los días para ir con familia a Junín. Agata estuvo un par de semanas en Argentina, y la fuimos a visitar un día de semana a la noche ni bien llegó. Pero debíamos pasar un rato más largo y relajado, así que apuntamos a ir uno de los días de semana santa. Como finalmente salió el viaje en familia a algún lado, la visita fue el jueves. Así que el primer día del finde largo lo pasamos en Padua, viendo jugar a Felipe y Lautaro (que se llevan un día de diferencia), y charlando mucho mucho. Como fuimos a la mañana, pudimos aprovechar bastante tiempo al aire libre, almorzamos, hicimos vagancia, etc. Un regio día con amigos, como quien dice. Ya casi al final del día decidimos hacer una foto del estilo de la anterior , y aunque los pequeños nos complicaron la operatoria y ya nos quedábamos sin luz, salió algo interesante... Directamente desde la casa de los padres de Agata salimos para Junín. Salimos ya anocheciendo, y llegamos bien entrada la noche a la Laguna de Gómez, a las afueras de la mencionada ciudad, donde nos esperaban Diana y Gustavo en una casita que habíamos alquilado para todo el fin de semana. Ellos habían ido más temprano ese día, y ya habían paseado algo, conocido, y lo más importante, preparado algo de comida que atacamos ni bien llegamos :). Así que morfamos algo, acomodamos las cosas, armamos nuestra cama y la cuna de Felu, y nos fuimos a dormir. Al otro día nos levantamos tempranito con Moni y salimos a pasear con Felipe por la costa de la laguna. Caminamos algo (aunque estaba más fresco de lo que pensábamos), y volviendo compramos algo para invitar al desayuno. Ya llegando al mediodía llegaron Karina, Pablo, Nahuel y la Tía Estela, que viajaban ese viernes. Llegaron justo cuando nosotros estábamos en el supermercado comprando cosas para almorzar, así que nos tuvieron que esperar un rato en los juegos cercanos hasta que llegamos. Viernes, sábado y domingo, la pasamos muy bien. El lugar es hermoso, tiene una laguna muy apta para la pesca (actividad en la que ninguno de nosotros incursionó), juegos para los más chicos (y para los no tanto), pequeños puestos de artesanías, etc. Uno de los días compramos carne e hicimos un asado bárbaro, al anochecer del día, en una parrilla que estaba en la casa. "Hicimos" no es el término más adecuado, realmente lo hizo Gustavo y nosotros lo ayudamos, así que las felicitaciones son para él. Anocheceres como ese invitan a la fotografía (teniendo especialmente en cuenta que alguien más cuida el asado), así que les dejo una postal: Una de las tardes hasta tuvimos tiempo de dejar a Felipe con Gustavo (Diana se estaba bañando, luego de que rescatara a Auca que se había tirado a la laguna), y fuimos con Moni a pegar una vuelta por el lugar en unos de esos carritos/bicicleta. Igual, no resistimos la tentación, y ya al terminarse el tiempo pasamos por la casita, agarramos al pequeño, nos sacamos unas fotos, y luego lo llevamos en el carrito la última cuadra que nos quedaba para devolver dicho vehículo. El domingo, partimos a eso de las 19hs para casa, y aunque nos agarró una congestión bastante fea al llegar a Chacabuco, el viaje de vuelta fue sin novedad (por otro lado, aprovechamos para desviarnos y pasar por el centro de Chacabuco, y pegar una mirada para ver cómo era). Esperemos que el año que viene se repita, ¡y con más familia!
Después de los días que pasé en Barcelona por trabajo (AllHands y UDS), me tomé una semana de vacaciones. Moni hizo lo mismo, con lo cual tuvimos un lindo paseo los tres (contando a Felipe) por esta ciudad.
Moni llegó el sábado a la tarde, pero no hicimos nada en particular, ya que ella venía bien cansada: pasamos por el super y compramos varias cosas para la heladerita del apart hotel en el que estábamos, comimos, y nos fuimos a dormir temprano.
Al otro día salimos temprano, pasamos por el Arco del Triunfo, un parque con un lindo monumento azulejado, y luego encaramos para el Parc de la Ciutadella. La idea era recorrer una feria que había visto el domingo anterior, pero esta vez no había nada por el estilo. Moni no se sentía del todo bien, así que volvimos al hotel a media tarde, y ya nos quedamos allí.

El lunes arrancamos tarde porque Moni tenía que terminar unos informes de un curso que está haciendo. Arrancamos la mañana visitando La Sagrada Familia, uno de los monumentos arquitectónicos de Gaudí (que lástima que sea una iglesia...). Luego fuimos a la Barceloneta, justo para comer en un lugar que estuvo bárbaro (el truco de preguntarle a algún local). Luego del almuerzo seguimos paseando cerca del mar, especialmente por las playas. Es rara la combinación de playa cerca del centro de la ciudad... uno está acostumbrado a la ciudad grande sin mar, y a la playa en ciudades pequeñas. Las playas mismas también eran raras: no sólo por la arena mucho más gruesa que las de Argentina, sino también por el topless de buena parte de las féminas.
Al volver de las playas, atravesamos la zona de edificios de la Barceloneta, y con agrado nos encontramos la sorpresa de que había varias comparsas desfilando por las callecitas. Nos las quedamos viendo un rato, pero luego ya volvimos al hotel, porque al otro día había que levantarse temprano.

El martes fuimos a una pequeña ciudad a menos de una hora de viaje: Badalona. Entre que no salimos tan temprano, que le pifiamos a un tren, y que paseamos un poco al llegar, se hizo la hora de almorzar. Elegimos un barcito muy chiquito, muy de pueblo, en el cual nos atendieron muy bien.
Luego fuimos a la playa (muy similar a la anterior), donde nos quedamos bastante, esta vez tomando sol y todo. Al ser más chica la ciudad, y no ser día festivo como el lunes, había mucha menos gente, así que estuvimos más que tranquilos. Cuando el sol empezó a caer, juntamos las cosas y nos fuimos a tomar el tren: llegamos al hotel super cansados...
Al otro día, luego de pasar por unos negocios de computación averiguando algunos precios y comprando un pen drive, fuimos al parque de Joan Miró. Lástima que la biblioteca estaba cerrada, pero el resto del parque estaba muy bien... pasamos por los juegos, toda una zona muy linda de plantas, y terminamos en la obra de arte principal:

Luego almorzamos en un barzucho de por ahí, y emprendimos la subida a Montjüic. Caminamos un rato por los caminitos internos, hasta que llegamos a la Fundación Miró, a la que Moni tenía ganas de ir. La verdad que no estuvo muy bueno... tenían tres o cuatro cosas interesantes de Miró, y terminamos pasando más tiempo en la biblioteca del lugar (exclusivamente dedicada al pintor/escultor) que en otro lado.
De la zona nos fuimos en funicular: una especie de tren medio subterráneo que bajaba a unos 30 grados de pendiente, hasta combinar con una estación de metro abajo en la ciudad. De ahí derechito a casa, que el jueves iba a ser un día largo.
Es que al otro día nos fuimos a Tarragona, donde Tere nos recibió y ayudó durante todo el día (pero no se pudo quedar con nosotros porque había teníado un pequeño accidente de moto tres días antes, y no se podía quedar sentada o parada mucho porque le dolía).
De la estación de tren nos llevó a la playa Sovinosa, en la que nos quedamos toda la mañana, hasta pasado el mediodía. La playa era muy linda, formada por una pequeña bahía, con arena muy muy fina. Además, era mitad playa normal y mitad playa nudista, así que aproveché para tomar sol completito, :)

Tere nos pasó a buscar cerca de la playa, y nos llevó a su casa, donde nos pegamos un buen baño, y comimos una picadita muy rica mientras charlábamos. Cuando ya estábamos sin arena y listos para encarar el resto del día, nos llevó a pasear un rato por Tarragona, terminando en un restaurant muy lindo donde comimos una paella de mariscos que estaba genial.
Luego, con la panza llena, salimos a caminar por la ciudad, hasta que no dimos más del cansancio, y nos sentamos a tomar algo en un bar, por donde nos pasó a buscar nuevamente Tere para llevarnos a la estación. ¡Gracias Tere por toda la ayuda, lástima que no pudiste quedarte con nosotros todo el día! Volvimos a casa realmente rotos, derechito a dormir.
El viernes el día arrancó gris, amagando lluvia. Fuimos caminando hasta La Pedrera, una de las obras civiles más lindas de Gaudí. Entramos y fuimos derechito a la terraza, antes de que la cierren por lluvia, y luego recorrimos el resto del edificio. Luego volvimos al hotel, y llegamos justo, ya que a los diez minutos de entrar se largó a llover mucho...
Nota aparte sobre Gaudí... me encanta el arte que tiene, y la ingeniería con que arma sus obras arquitectónicas. Pero me entristece como durante su vida pasó del cooperativismo a la burguesía, convirtiéndose también al catolicismo. Esto se ve en la evolución de sus obras, pero yo lo repito acá con la autoridad de haberlo leído en una de las infografías del museo dentro de La Pedrera.

Al atardecer salimos a pasear más por el centro. Encontramos un mercado muy bueno, el Mercat St. Josep, con mucha variedad de frutas, verduras, carnes, pescados, mariscos, dulces, embutidos, de todo. No compramos nada, porque ya se nos acababa la estadía... ¡lástima que no lo descubrimos antes!
Luego de caminar un rato por las callejuelas del Barrio Gótico, encontramos un lugar con una linda onda como para cenar. Resultó ser comida vasca, y la verdad que estaba muy bien (no sólo la comida... el lugar era bárbaro). Después de comer, un poco más de paseo, y a dormir.
El sábado, último día en Barcelona, arrancamos temprano para terminar temprano. Recorrimos bastante del Park Güell, y después enfilamos para el centro, al Museo Picasso. El museo estaba bastante bien, aunque podría ser más barato (y nosotros podríamos haber sabido que el primer domingo de cada mes es gratis...). Me gusta Picasso, pero también confirmé que no me gusta el cubismo.
El domingo nos levantamos muy temprano, terminamos de armar todas las valijas, y a las siete estábamos saliendo para el aeropuerto. Luego de un corto e incómodo viaje llegamos a Madrid, con algo de demora, pero a tiempo para encontrarnos con Javi y Cheli, que nos esperaban en la entrada del Museo del Prado. Igual no entramos directamente, porque resulta que cambiaron las reglas y ahora los domingos es gratis luego de las 17 horas...
Así que nos fuimos a pasear por toda la ciudad, comimos algo rico por ahí, seguimos paseando y caminando, fuimos al Museo, seguimos paseando, así toda la tarde. Ya cayendo la noche, nos metimos en un bar, donde tomamos algo y nos quedamos charlando hasta que fue la hora de irnos.
Nos tomamos el metro hasta el aeropuerto, y el avión a casa. Finalmente, ¡en Argentina de nuevo! Se extraña el hogar, y eso que estuve afuera sólo tres semanas...
Pasó la semana del Ubuntu Developer Summit en preparación para Karmic Koala (Ubuntu 9.10).
El lunes tuvimos una reunión de equipo, donde vimos y definimos un montón de cosas, aunque quedaron varias otras por definir... veremos que pasa. Me hubiese gustado otro día más de reunión, pero bueno...
Los otros cuatro días me los pasé trabajando en uno de los próximos servicios que daremos en UbuntuOne. Trabajar en un servicio, pero dentro del UDS, implica que hay que ver qué cosas se van a necesitar que estén en el próximo Ubuntu, e ir estudiando cómo se van a acomodar esas cosas. Eso es lo bueno del UDS, te permite planear el trabajo de integración con anticipación.
Anyway... trabajé mucho, lo que implicaba en muchas ocasiones asistir a las reuniones de UDS para aprender, entender, o explicar/contar cosas. Otra faceta del laburo fue reunirnos con el equipo de diseño para discutir unos cambios en un diálogo, cosa que es muy dificil hacer a la distancia. Fue una semana bastante cansadora.
A la noche, cuando terminaba el trabajo formal, normalmente uno seguía con trabajo atrasado, o se iba a pasear un poco y conocer Barcelona. También armamos una regia picada en la habitación, y jugamos al Catán con los chicos, experiencia que involucró derramar aceite de boquerones sobre una cama (por suerte no pasó a mayores).
El miércoles aproveché para ir a cenar con Tere, Santi y Rosa Mari. Caminamos un rato buscando un buen lugar, y finalmente lo encontramos. Estuvo muy bien, hacía mucho que no veía a Tere, y a sus amigos no los conocía personalmente, así que estuvimos de charla y charla toda la noche.
Al otro día dijimos con Lucio que nos íbamos a quedar en el hotel, pero Martín nos dijo de ir a cenar, así que aprovechamos y fuimos a pasear por el Park Güell un rato, hasta que cayó bastante la luz, cenamos por ahí, y volvimos.

El viernes había un karaoke organizado por la empresa a la noche, así que dormí un par de horas de siesta, me levanté y fuí al bar que se había reservado todo para nosotros. Comí algo, tomé algo, escuché a algunos hacer que cantaban, y cuando me aburrí (bastante pronto), me volví al hotel.
Nos quedamos charlando un rato con Lucio, y de pronto me suena el celular: era Moni, que estaba en Ezeiza para tomar el vuelo hacia Barcelona, pero no la dejaban subir al avión por un detalle en el trámite de la compra del pasaje: yo no había presentado mi tarjeta para validarla (y eso que ya me habían debitado el dinero de mi cuenta y todo...). Corté con Moni y llamé a Iberia Argentina, pero sólo atienden de 9 a 18 (y eran las 20 en Arg, una de la mañana en España), así que llamé a Iberia España... me dijeron que tenía que presentar la tarjeta sí o sí (por suerte la tenía encima), y que a esa hora sólo había gente en los aeropuertos.
Así que me puse las zapatillas, salí corriendo a agarrar un taxi, y en 15 minutos estaba en el aeropuerto de Barcelona. En la zona de Iberia no había nadie, pero un guardia de seguridad me indicó dónde estaba Informaciones (yo ya estaba llamando a Iberia de nuevo), y la chica de allí salió corriendo a buscarme el supervisor de Iberia (alguien tenía que haber, dijo). Vino el supervisor, revisó la tarjeta, aprobó todo, e incluso habló con el de Iberia en Argentina. Finalmente se solucionó todo, y Moni pudo viajar, ¡pero que susto!
Al día siguiente Lucio se fue muy temprano, yo me levanté más tarde, junté todo, armé la valija, hice el checkout, y partí para el hotel donde estaría con Moni, en Barcelona una semana más.
Resulta que en el laburo, porque se dieron determinadas condiciones, surgió la necesidad de que el equipo en Argentina se junte a hacer un laburo intensivo y urgente.
John no podía venir a Bs As en esas semanas, así que nos fuimos Guillo, Lucio y el que suscribe para allá. Laburamos en distintos lados, por problemas de conectividad, pero principalmente en la "oficina" de John.
Así que la última semana y media de Febrero la pasé trabajando *mucho* en Córdoba (por eso hace rato que no escribo acá).
La pasamos así de mal mientras estábamos diseñando...

...o ya programando...

No se quejen, que no les muestro las fotos de cuando estábamos en la pile. Y como si fuera poco, tuvimos visitas (como Perrito, o Fede), y hasta nos juntamos con los chicos de Córdoba a tomar algo (fuimos a reuniones del GrULiC y todo!).
La última semana la pasé en una gran reunión de trabajo en California.
El contingente argentino de Canonical salió por partes. Particularmente, viajé con Lucio en el primer tramo, y con también John en el segundo. Llegamos el domingo a la mañana, pasamos a buscar el auto de alquiler que habíamos reservado, y fuimos al hotel. Hicimos el check in, y salimos a pegar un par de vueltas, caminando, en las cercanías. Al rato volvimos al hotel y ya nos encontramos con Guillo que llegó pasado el mediodía. No sólo estábamos nosotros en el hotel, sino también todos los empleados de Canonical que no vivían cerca, lo cual creaba un ambiente "muy de conferencia geek" (¡buenísimo!).
Almorzamos en un lugar de comidas tailandesas, y ese fue el comienzo de un pequeño turismo gastronómico. A la noche cenamos en un lugar de pescados. El lunes, comida coreana al mediodía, y mejicana a la noche. El martes almorzamos comida india, y ya a la noche no decidíamos nosotros, porque era la cena "reunión de grupo", con todos todos los de nuestro equipo, con gran jefe y todo.
Esos dos primeros días de trabajo los pasamos reunidos en el hotel. Programamos poco y nada (más nada que poco); todo fue una gran sucesión de temas tratados entre todos o en pequeños subgrupos, para definir lo que íbamos a seguir haciendo, planificar, mejorar los procesos, etc. Muy piola.
Los últimos tres días, participamos del UDS de Jaunty https://wiki.ubuntu.com/UDSJaunty. El UDS es una reunión de cinco días que hace Canonical http://www.canonical.com/ dos veces por año, con gran parte de sus empleados, más algunos invitados (¡foto!). Es abierta, con lo cual el que quiera acercarse puede hacerlo sin problema (en esta oportunidad el evento fue en las oficinas de Google, en California). En esos días se discuten, en distintas reuniones y presentaciones, los próximos pasos de Ubuntu, a mediano y corto plazo.
Decía, entonces, que nuestros últimos tres días fueron parte de este evento, pero no lo utilizamos para ello en su totalidad. Fuimos a algunas charlas interesantes, pero también aprovechamos para programar juntos y hacer algunas tareas que se resolvían de mejor manera trabajando codo a codo. El horario era de 9 a 18, y comíamos en el comedor de Google (si me preguntan, "medio pelo").
El miércoles, luego de trabajar, nos fuimos a visitar el Museo de la Computación. Ahí vimos basicamente una colección de equipos viejos, lo cual era fascinante para el que le gusta, :). Lo más loco es que bastante de eso "viejo" fue vivido incluso por nosotros... Pero lo más impresionante de todo fue la Máquina Diferencial número 2 de Charles Babbage.
Resulta que el muchacho este, en 1822 diseñó primero una máquina mecánica de cálculo diferencial, y luego la perfeccionó, logrando la máquina que acabo de mencionar. Ninguna de las dos máquinas se construyeron, incluso aunque el gobierno puso dinero e infrastructura para ello. Pero Babbage dejó planos muy específicos, y la máquina se terminó construyendo décadas luego de su muerte, ¡en Marzo de este año! La máquina en sí es imponente (vean las fotos en el link de abajo), pero lo que "asusta" es que alguien, hace casi 200 años, pudiera diseñarla en papel de forma tan exacta que cuando se armó funcionó a la perfección.
Esa noche cenamos todos juntos en el mismo museo, en una especie de salón de fiestas. Me encantan esas cenas grupales, porque permiten que charles con un montón de gente, te conozcas, sepas quienes son los otros, etc.
El viernes era el último día de trabajo, y luego volvimos todos al hotel porque fue la fiesta de cierre. Cerveza, tragos, comida para picotear de parados, música, charla charla charla. También hubo música en vivo: aquellos empleados que también hacen música se juntan en estos eventos y tocan todos juntos algunos clásicos de siempre, muy copado. Luego hubo un DJ, con baile, pero para esa altura yo ya me había ido a dormir.
Es que el sábado nos levantábamos a las seis de la mañana, para terminar de cerrar la valija, hacer el check out, pasar a cargar nafta, devolver el auto, e ir a hacer todo el tramiterío aeropuertario. El viaje de vuelta se hizo tan largo como corresponde, :(. Seis horas el primer tramo, diez el segundo (con tres de espera en el medio), pero ya volví a casita!
Ah, ¡fotos!






