A Django site.
Junio 15, 2010
» Un paso a favor de la ley de medios

La Corte Suprema de Justicia anuló la medida cautelar dictada en Mendoza, que suspendió la aplicación de la nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La causa había sido iniciada por el diputado Enrique Thomas (Peronismo Federal), quien cuestionaba el proceso de aprobación de la nueva norma. Por unanimidad, los Supremos acompañaron el dictamen del procurador Esteban Righi, al considerar que un diputado no tiene legitimación para hacer revisar en sede judicial una votación que perdió en el Congreso. Aun falta que lleguen al Máximo Tribunal las medidas cautelares promovidas por particulares que objetan artículos específicos de la ley 26.522.

La Corte Suprema, con voto unánime indicó que “un diputado no tiene legitimación para reeditar en el poder judicial un debate que perdió en el parlamento” .

Ver más información en
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-147654-2010-06-15.html
http://www.elargentino.com/Content.aspx?Id=94961

Si la busca en TN, la tendrá que encontrar abajo de títulos mucho más importantes como “Nueva Zelanda consiguió un agónico empate” o “Buffon, afuera del fútbol por tiempo indeterminado”. La “Ley de Medios K” apenas merece aparecer en un lugar perdido de la portada!

Mayo 4, 2010
» 4 de mayo: día de acción global contra DRM

Los sistemas de restricción de acceso también conocidos como DRM (en su sigla en inglés, eso significa Digital Rights Management o Digital Restrictions Management según de qué lado del mostrador nos ubiquemos) han sido diseñados por la industria del entretenimiento para ejercer una tarea bastante poco digna: controlar la difusión de la cultura.

No son cosa nueva. De hecho, los denominados tratados de internet de la OMPI incluyen en sus párrafos la necesidad de que los países arbitren las medidas legales para preservar las medidas técnicas de restricción (en los tratados internacionales se los denomina TPM Technical Protection Measures). Estos tratados del año 1996 son la primera regulación global en la materia y son los causantes de que muchas legislaciones en el mundo criminalicen el simple acto de saltar una restricción técnica.

Estas leyes y tratados se aprobaron sin que la ciudadanía tuviera mucho que decir y por supuesto, sin que muchos entendieran los reales alcances de estas regulaciones técnicas. Todavía hoy no hay noticias de circulación masiva sobre lo que implica dotar a nuestros libros y canciones de medidas de restricción técnica.

Para echar un poco de claridad en el asunto, digamos que los sistemas técnicos de restricción de acceso tiene múltiples potencialidades, aplicaciones y mecanismos, pero todos sirven para las mismas tareas: controlar y restringir.

Las industrias culturales, conscientes de que a medida que digitalicen sus productos tendrán cada vez mayor dificultad para venderlos por unidades, investigan permanentemente la forma de restringir arbitrariamente el acceso a libros, películas o canciones. En el mundo digital, el original es indistinguible de la copia. El original no es otra cosa que una copia, y por tanto copiar y redistribuir es un acto sencillo y económico. En este contexto, la industria pretende cambiar su modelo clásico de venta de bienes culturales a un modelo de pago por lectura (pay per view), para lo cual, restringir el acceso a la cultura como primera medida es indispensable.

Los DRM tienen la misión de velar por el control que las industrias del entretenimiento ejercen sobre la cultura y lo hacen, de manera genérica, a través de tres grandes funciones:

  • detectan quién accede a cada obra, cuándo y bajo qué condiciones, y pueden reportar esta información al proveedor de la obra;
  • autorizan o deniegan de manera inapelable el acceso a la obra, de acuerdo a condiciones que pueden ser cambiadas unilateralmente por el proveedor de la misma con total independencia del lo que dicte el marco jurídico;
  • cuando autorizan el acceso, lo hacen bajo condiciones restrictivas que son fijadas unilateralmente por el proveedor de la obra, independientemente de los derechos que la ley otorgue al autor o al público.

Llevemos el ejemplo al caso concreto de los libros. Los dispositivos de lectura de libros electrónicos están de moda y son el nuevo producto estrella de la industria tecnológica. Sin embargo, nada se dice sobre las medidas técnicas que tienen dispositivos como el iPad o el Kindle, ambos, plagados de sistemas de restricción y control.

Los sistemas de restricción técnica que traen estos dispositivos ponen en riesgo varios derechos de los lectores, entre ellos, la posibilidad de leer de forma anónima, el derecho a prestar y compartir un libro con amigos y familiares, el derecho a comprar y vender libros usados, el derecho a conservar los libros y volver a leerlos años después, el derecho a donar un libro a una biblioteca pública o a una escuela, o simplemente el ejercicio del derecho a leer.

Los libros que compramos bajo estos sistemas no se pueden prestar ni regalar, interrumpiendo así uno de los procesos más importantes de la difusión cultural, la lectura compartida. Además, aquel que nos vendió la obra mantiene control sobre ella, aunque el libro ya se encuentre en nuestra propia biblioteca.

Es posible que alguien esté dispuesto a renunciar a estos derechos por el simple hecho de tener un dispositivo de moda o por la comodidad de transportar cientos de libros en un sólo equipo portátil. Sin embargo, el día que todos claudiquemos ante esa comodidad, el derecho a leer estará en serio riesgo.

Hoy 4 de mayo, llamamos a resistir el uso de sistemas de restricción y control técnico sobre la cultura, exigimos que los dispositivos que contengan estas medidas estén debidamente etiquetados para que los consumidores estemos al tanto de sus características antes de decidir una compra, rechazamos la criminalización de quienes desarrollan y diseminan sistemas para saltar las medidas técnicas y solicitamos que se penalice el uso de DRM para implementar restricciones más fuertes que el copyright (como por ejemplo, impedir el uso justo o restringir acceso a obras en dominio público).

Más información sobre esta campaña y la historia de los sistemas de Gestión Digital de Restricciones está disponible en el sitio Defective By Design de la Free Software Foundation.

Copyright © 2010 Fundación Vía Libre. La reproducción y distribución literal de este artículo completo están permitidas en todo el mundo, sin regalías y en cualquier medio, siempre y cuando se preserve este aviso.

Mayo 1, 2010
» Copyright: la máquina de impedir

Entre el 26 y el 29 de abril, se realizó en San Pablo, Brasil, el Simposio Internacional de Políticas Públicas para Acervos Digitales, un espacio de debate de cuatro días que reunió especialistas en nuevas tecnologías, funcionarios públicos del Ministerio de Cultura, bibliotecarios, gestores de cultura de diferentes instituciones, estudiantes y académicos de numerosas universidades para discutir la preservación de nuestros acervos culturales en la era de la digitalización.

Existen hoy las tecnologías apropiadas para digitalizar buena parte de los materiales que hacen a nuestra cultura, incluyendo, por supuesto, enormes bibliotecas como la Brasiliana de la Universidad de San Pablo. También la Biblioteca Nacional de Francia estuvo presente en el evento y expuso los proyectos de digitalización que tiene en marcha. Pero no se trata sólo de libros, cuentan también las digitalizaciones de videos, cine, programas de televisión, fotografías, y una enorme cantidad de producciones culturales que forman parte de nuestros bienes culturales comunes. Incluso los videojuegos tuvieron su espacio en el evento de San Pablo, con la participación del Museo de los Videogames de Berlín, un proyecto que busca conservar para el futuro una parte esencial de la cultura de nuestro tiempo.

Durante el simposio internacional, miembros de Wikimedia Alemania, Gallica de Francia, Brasiliana USP de San Pablo, Universidad de Montreal, Bibliofyl de Argentina, GPOPAI de USP San Pablo, Museo de Videojuegos de Berlín, Archivo del Estado en Brasil, DISH Holanda, Biblioteca Nacional de Brasil, Consumers International, Universidad Federal de Santa Catarina Brasil, Ministerio de Cultura, Proyecto Images for the Future de Holanda, Vía Libre de Argentina entre otros, discutimos las cuestiones técnicas y legales de la digitalización.

Mientras el acuerdo en cuestiones técnicas parece ser la conservación en estándares abiertos que aseguren accesibilidad a futuro, o incluso la construcción de un protocolo de digitalización que contemple características de ser abierto, libre, implementado bajo software libre, de construcción distribuida, tal como trabaja actualmente el proyecto de Cultura Digital del Ministerio de Cultura de Brasil, mucho más complejo parece ser el abordaje de las cuestiones legales.

A lo largo de los cuatro días de discusión, hubo un punto de acuerdo generalizado: el único limite real y concreto que frena los proyectos de digitalización y puesta en común de nuestro acervo cultural hoy es el copyright.

Por ejemplo, cuando Frederic Martin de la Biblioteca Nacional de Francia explicó el Proyecto Gallica, indicó que su catálogo digital se divide en dos grandes grupos. Por un lado están todas aquellas obras que están en el dominio público, y que por tanto se pueden digitalizar y poner a disposición del público libremente. Por el otro, están las obras que aún están bajo derecho de autor, en cuyo caso se rastrea al autor o al derecho-habiente y se gestiona el permiso para realizar la digitalización. Por supuesto, estas obras no cuentan con la libertad de circulación que cuentan las de dominio público. La exposición de Martin fue muy esclarecedora: cuando se le preguntó qué pasaba con las obras huérfanas, la respuesta oficial de la Biblioteca Nacional de Francia es que esas obras no se digitalizan.

Lo más interesante del caso es que estas obras huérfanas son la gran mayoría de las obras que contiene una biblioteca y que justamente, por su orfandad y su mínimo o nulo interés comercial son las primeras que merecen el rescate digital. Pero aún sabiendo esto, lamentablemente, si nos ceñimos a la legislación vigente en prácticamente todos los países firmantes del Convenio de Berna, el sólo hecho de digitalizar esas obras constituye un delito.

Esta situación por la que atraviesa la Biblioteca Nacional de Francia se repite en todas las bibliotecas públicas que pretenden conservar su acervo cultural en formatos digitales y facilitar el acceso público a los mismos.
Así al menos lo indicó también Paul Keller, del proyecto Images for the Future, donde se incluyen múltiples proyectos de digitalización de cultura. Keller explicó que existen cuatro niveles de acceso a los materiales con los que cuenta una biblioteca o un archivo de este tipo (presentación en .pdf):

  1. el nivel analógico, es justamente el que hoy día constituye la función social tradicional de la biblioteca. Tener los libros allí para ir a consultarlos al mismo edificio de la biblioteca sin interferencia directa del copyright.
  2. la digitalización puertas adentro. Se realiza una digitalización de obras y se conserva en la red cerrada de la misma biblioteca. En algunos países existe una excepción al copyright para realizar esta tarea, siempre que la obra digitalizada permanezca puertas adentro en la institución.
  3. la digitalización y publicación en el propio sitio de la institución. Este tipo de digitalización y difusión se realiza en un ambiente técnico controlado, sólo se puede ver desde el sitio institucional.
  4. La liberación de los materiales: la digitalización de los mismos y la puesta en común para su multiplicación en ambientes no controlados como redes de pares u otros sitios como los proyectos de Wikimedia. Esto es sencillo de hacer en materiales de dominio público o que tienen licencias libres, pero prácticamente imposible en materiales bajo copyright restrictivo, salvo expresa autorización de los derecho-habientes. En el caso de las obras huérfanas, es directamente imposible bajo las actuales condiciones legales.

Todas las ponencias identificaron en las actuales leyes de copyright la mayor restricción y el desafío más complejo para cumplir su misión de preservación y difusión del acervo cultural.

Un caso aparte constituye el trabajo realizado por el GPOPAI, uno de los actores centrales en la discusión abierta sobre la modificación de la ley de derecho autoral en Brasil. Pablo Ortellado presentó un trabajo que da cuenta de la complejidad alrededor del acceso a materiales educativos para estudiantes universitarios. Los números de la investigación de este grupo de la Universidad de San Pablo, muestran que más del 85% de los estudiantes universitarios brasileños comprometerían toda la renta familiar si fueran a comprar los libros requeridos como bibliografía básica de dos cursos por año. Y como si esto fuera poco, la investigación revela cómo funciona el sistema de subsidios estatales y beneficios impositivos de la industria editorial. Agrega además, que un alto porcentaje de los materiales necesarios para las carreras más tradicionales de la USP, ni siquiera se encuentran en el mercado para la compra. El problema de los materiales educativos, también abordado por Bibliofyl, disparó un debate importante sobre los sistemas de validación académica, las exigencias de las publicaciones y su rol en las carreras de investigadores y docentes, y la necesidad de fortalecer modelos de Acceso Abierto y de recuperación del espíritu colaborativo del conocimiento científico, indispensable para el acceso, la investigación, la difusión y el beneficio público de los productos de las Universidades Públicas.

La sombra de Google y su proyecto de digitalización de libros estuvo presente a lo largo del Simposio. Incluso, participó del mismo uno de los ejecutivos de Google Brasil que explicó cuáles son los planes de la empresa en el marco de los libros y el video (a través de YouTube). Sin ningún disimulo de sus ambiciones, el ejecutivo indicó que Google se propone ordenar todo el conocimiento humano. La charla sobre sustentabilidad, donde participó también una ejecutiva de Petrobras, fue sin dudas una de las más polémicas. Todos los proyectos presentados de la Unión Europea cuentan con fondos públicos, de proyectos de cooperación europea para su realización. Algunos, como Images for the Future de Holanda, cuentan con presupuestos envidiables. Sin embargo, la pregunta más recurrente tuvo que ver con el futuro de los proyectos una vez terminados los períodos de financiación pública. En Brasil, el Ministerio de Cultura invierte buena cantidad de dinero en estos proyectos, que también cuentan con apoyo financiero de las Universidades y en muchos casos también de Petrobrás. Ante esto, una de las preocupaciones que surgió de manera recurrente frente a proyectos de iniciativa privada, fue la accesibilidad a futuro de los mismos, la constitución o no de nuevos derechos sobre las obras digitalizadas, los formatos de los archivos y los sistemas técnicos de restricción de copia y acceso.

Las políticas públicas en el plano nacional fueron el eje del último día de debates y ahí los diferentes funcionarios de gobierno y de universidades públicas renovaron sus compromisos con los planes de conservar, digitalizar y diseminar en la medida de lo posible los acervos culturales.
El proyecto de ley de derecho de autor fue sin dudas el eje transversal a todo el Simposio. La postergación de su presentación para consulta pública apareció como una mala noticia al principio de la semana, pero en el último panel, el Ministro de Cultura de Brasil renovó su compromiso con la presentación del proyecto y destacó que Dilma Roussef, candidata presidencial del Partido de los Trabajadores (el oficialismo en Brasil) se había pronunciado por lo menos dos veces en favor de la reforma del derecho autoral. El ministro recibió de manos de la coalición de organizaciones que trabaja por la nueva ley de derechos de autor, una carta reclamando la pronta publicación y tratamiento del proyecto.
Presenciar y participar de debates de tan alto nivel académico y político en Brasil generó una sensación de rezago importante para quienes fuimos desde Argentina. Mientras las noticias llegadas de nuestro país daban cuenta de la reunión de Cristina Kirchner con Steve Ballmer, Brasil toma una vez más la delantera en temas estratégicos para el desarrollo, bajo la convicción, reiterada por el ministro de cultura, de que la dimensión del desarrollo en nuestros países no es sólo un tema económico, sino que también implica un fuerte compromiso con el acceso a la cultura para la ciudadanía en su más amplio espectro.

Argentina no sólo no da la discusión sobre estos temas, sino que además, se ubica en el 6to. lugar entre las peores legislaciones de derecho de autor del planeta. Un estudio presentado por Jeremy Malcolm de Consumers International, dio cuenta de que Argentina es uno de los peores países en lo que hace a restricciones de acceso a la cultura mediante el sistema de derecho autoral.

Brasil lleva por lo menos tres años de trabajo integrando debates de los múltiples interesados en la temática, incluyendo académicos, sociedad civil, sector privado y gubernamental. Argentina llega tarde y lamentablemente ni siquiera considera este tema dentro de las prioridades de su agenda cultural.

Abril 30, 2010
» Lei de direito autoral Argentina também precisa de revisã

La gente que organizó el Simposio sobre políticas públicas de digitalización de acervos digitales hizo una nota sobre el trabajo de Vía Libre y nuestros debates sobre el derecho de autor. Acá va la versión traducida al portugués que publicaron.

A luta para incorporar na lei de direitos autorais revisões e artigos que contemplem o direito à cultura, à comunicação e o acesso ao conhecimento não é exclusivamente brasileira. Nossa vizinha, a Argentina, passa por situação semelhante e seus ativistas procuram levar a questão a debate público a fim de mobilizar a população de lá. Para contar um pouco de como está a situação de “nuestros hermanos”, Beatriz Busaniche foi convidada a participar do Simpósio Internacional de Políticas Públicas para Acervos Digitais, que acontece esta semana em São Paulo.

Professora de ciências da comunicação na Universidade de Buenos Aires, ela é membro do conselho da Fundacion Vía Libre, organização dedicada à levantar debates sobre questões importantes para a cultura digital, como promoção ao software livre, reforma de lei de direito autoral, comunicação e direitos humanos. Na entrevista abaixo, feita por email, Beatriz conta um pouco das questões que permeiam o seu trabalho.

Seguir leyendo….

Abril 21, 2010
» En defensa del Derecho a Leer

“cuando leer comienza a ser algo más que un proceso técnico o el mero estudio mecánico, se torna peligroso. Leer hace pensar, lo vuelve a uno libre y rebelde…” Heinrich Böll en “Leer nos hace Rebeldes” (bajar .pdf)

El viernes 23 de abril, desde las 18hs. en el Salón Cortázar de la Biblioteca Nacional, Agüero 2502, Ciudad de Buenos Aires, la Fundación Vía Libre invita a reivindicar el Derecho a Leer en el marco de la celebración del día mundial del libro.

En 1995, en homenaje a autores tales como Cervantes, Shakespeare, Garcilaso de la Vega, Nabokov, entre otros, la UNESCO decidió celebrar el 23 de abril como el día mundial del Libro y el Derecho de Autor. Esta fue la forma de rendir homenaje a los libros y los autores que encontró la UNESCO, con el objetivo de alentar a todos, y en particular a los jóvenes a descubrir el placer de la lectura y a apreciar las irremplazables contribuciones de aquellos que nos han legado sus textos para el enriquecimiento de la cultura en todo el mundo.

Sin embargo, leyes restrictivas y medidas técnicas de control (DRM) están poniendo en serio peligro el acceso a la lectura, tal como dan cuenta cotidianamente estudiantes, docentes, bibliotecarios y activistas de la cultura libre. El día mundial del libro debe ser reivindicado en este contexto como el día del Derecho a Leer.

Prácticas habituales como prestar libros, comprar y revender libros usados en ferias de segunda mano, fotocopiar para fines educativos, conservar libros durante años y volver a leerlos tiempo después, subrayar y hacer notas sobre los libros, donar libros a bibliotecas y escuelas, regalar libros, compartir socialmente el placer de la lectura son prácticas puestas hoy en riesgo por dispositivos de control técnico y legal:

  • Libros electrónicos regulados por sistemas de control técnico que permiten vigilar, restringir los usos y hasta borrar libros a distancia (tal como ocurrió con los ejemplares de “1984″ borrados a distancia de los Kindle de Amazon),
  • La creciente criminalización del trabajo de las bibliotecas públicas y populares, que ven restringidas sus prácticas de conservación, intercambio, y difusión de información por los sistemas legales vigentes,
  • La imposibilidad de acceder a materiales educativos agotados, con costos prohibitivos o fuera de catálogo en el mercado por parte de estudiantes de todos los niveles, pero principalmente universitarios,
  • La prohibición de hacer copias privadas para usos educativos, estudiantiles, sin fines de lucro,
  • La inclusión de la cláusula de “prohibido el préstamo público” en publicaciones, tal como indican las directivas europeas de préstamo de pago en bibliotecas públicas, en ejemplares que llegan a nuestro país.

Este 23 de abril reivindicamos y promovemos el derecho a leer, un derecho esencial para el acceso a la información, la educación y la construcción de ciudadanía. Entendemos que reivindicar el derecho a leer, en el día del libro, es también reivindicar el reconocimiento público al trabajo de los autores, que son además, los más ávidos y prolíficos lectores.

Participan de este debate:

Apoya: Oficina Cono Sur – Fundación Heinrich Böll.

Abril 20, 2010
» Tercer Simposio sobre Software Libre y Educación

Gleducar invita a todos los interesados a participar del Tercer Simposio sobre Software Libre y Educación (SLyE) que se realizará el 8 de mayo en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sito en Puan 480 de la ciudad de Buenos Aires. Este evento pretende acercar a la comunidad docente, de la mano de educadores, propuestas para utilizar Software Libre en su tarea cotidiana. ¡La entrada es gratuita!

Desde Gleducar consideramos que el Software Libre es la mejor alternativa para la educación en general, y su implementación permite llevar adelante proyectos institucionales y curriculares que no son posibles con otro tipo de software. Por otra parte, es sabido que para
la mayoría de los docentes el Software Libre es desconocido, y es por ello que nos hemos propuesto realizar un encuentro que permita difundir las posibilidades conocidas por nosotros, en un lenguaje simple.

Nos ocupa hacer una educación mejor, mas equitativa y mejor sincronizada con la vida actual, pero haciendo foco en los valores positivos a desarrollar por los chicos. De esta forma, los invitamos a participar del encuentro que comenzará a las 9 hs. y se extenderá hasta las 19 hs.

Si te interesa participar, y querés obtener mas información sobre el encuentro, podes visitar el sitio oficial de SLyE. Además, es posible ver lo que se hizo en las ediciones anteriores y si realmente estas interesado, inscribíte a través de la web del encuentro.

Lo invitamos ademas a colaborar con nosotros difundiendo el evento. Para ello hemos creado una serie de banners que puede usar en su
sitio web.
Cronograma del encuentro

* 09:30 hs – Acreditación
* 10:00 hs – Presentación de Simposio – Iris Fernández
* 10:20 hs – Aplicaciones multimedia en el escuela – María Eugenia Núñez
* 11:10 hs – Moodle y su implementación en la Educación Pública – Lic Carlos Rodriguez
* 12:10 hs – Scratch transversal a otras asignaturas y en Moodle – Prof. Marisa Conde
* 13:10 hs – Vikidia, la enciclopedia libre de contenido adaptado para chicos – Alejandro Joos
* 13:30 hs – Almuerzo
* 14:30 hs – Aplicaciones Libres en la UBA – Lic. Laura Marotias
* 15:00 hs – Entorno de aprendizaje Sugar – Gonzalo Odiard y Gustavo Ibarra
* 16:00 hs – Tuquito en las Classmates – Alvar Maciel y Ramiro Pol
* 17:00 hs – Todo muy lindo pero… ¿cómo se hace para que una escuela funcione con Software Libre? – Javier Castrillo
* 18:00 hs – Del Software a la Cultura Libre – Iris Fernández y María Eugenia Núñez

Abril 19, 2010
» Los lectores no son los ciudadanos más obedientes

En 1979, el Premio Nobel de Literatura alemán, Heinrich Böll inauguró la Biblioteca Central de Colonia, con unas palabras que, si les sacamos las referencias temporales y personales, bien podrían ser repetidas hoy ante los peligros inminentes al trabajo de las bibliotecas y el derecho a leer. Quiten las referencias anuales, abstraigan los nombres, retiren las referencias a personas de la época, y disfruten la actualidad de estos párrafos.

Cito aquí el texto incluido en “Leer nos Hace Rebeldes” (libro completo en .pdf) Ediciones Fundación Heinrich Böll.

Señor presidente del Land Renania del Norte-Westfalia, señor alcalde mayor,querido señor Nestler, señor Tümmers, querida Jutta Bohnke:
Bibliotecas siempre las ha habido desde que los seres humanos supieron escribir o expresar sus pensamientos, posiblemente en piedra. Eran en su mayoría lugares de información para gente privilegiada, como esa biblioteca del Senado que acaba de mencionar el Sr. presidente Rau. Bibliotecas de príncipes, de conventos, científicas…, nada de eso es nuevo; la biblioteca pública, la biblioteca popular como esta que hoy se inaugura aquí, corregida y aumentada, es muy joven. Muy joven, sorprendentemente joven si se piensa desde cuándo escribe y publica la humanidad. Las primeras bibliotecas de esta clase surgieron alrededor de mediados del siglo pasado. Surgieron a partir de meditaciones de chiflados, de lunáticos. Son el resultado de las ideas revolucionarias de los literatos de café, teóricos cualesquiera, hoy se diría intelectuales de izquierda que luego se aliaron con una burguesía ilustrada y liberal en temas como círculos de instrucción, sociedades de lectura, llegando finalmente a la biblioteca pública, un laborioso camino por cierto, que está bastante estrechamente vinculado con la evolución del movimiento obrero alemán. No queremos olvidarlo cuando inauguramos hoy aquí una biblioteca grande, magnífica y reluciente. Los políticos dependen de números, cifras, estadísticas. Sólo quisiera llamar la atención sobre el hecho de que un lector es posiblemente más importante que toda una larga lista de nombres. Y quisiera llamar la atención acerca de que las bibliotecas son santuarios, espacios de libertad, y que a nadie, excepto al bibliotecario que tiene que prestar el libro, le debe interesar quién lee qué en ellas.Y es así que espero que en esta biblioteca, sin ser observado por otros, alguien pueda leer también –ojalá– a Rosa Luxemburgo, sin que ello quede registrado en otro lugar que la propia biblioteca.

He oído, Sr. Tümmers, que existen cacharros con los que se puede controlar si alguien ha robado un libro, ¿verdad? Quizás procure usted estimular a un
físico, a un técnico, para que invente un aparato con el que se pueda comprobar si alguien controla a un lector.
Alguien que quiera saber quién ha leído qué. Podría ser posible. Los políticos diligentes, enérgicos, activos –le ruego que no se sienta ofendido, Sr.
Rau–, sonríen la mayoría de las veces con algún desprecio ante lo que ellos llaman sabiduría libresca: usted, con absoluta certeza, no. Olvidan que cuando
suben a un avión, enérgicos y ávidos de gloria, en ese hecho se esconde cualquier cantidad de sabiduría libresca. Incluso en un auto, o en el más insig-
nificante de los discursos que pronuncian, se esconde mucha sabiduría libresca. Si pienso en un lector, me acuerdo de un cierto Vladimir Ilich Ulianof, que
también se llamaba Lenin, el cual leía e investigaba a diario, con regularidad, en la biblioteca municipal de Zúrich, como Solzhenitsin ha descrito persuasivamente. Las personas que lo hayan observado allí lo han tomado probablemente por un ruso loco, bastante cómico. Lo que es posible que hasta de algunamanera sí lo fuese. Y pienso en otro muy intensivo lector de bibliotecas, un alemán singular, ciertamente tomado por muy cómico, que se llamaba Carlos
Marx y estudiaba en la biblioteca nacional en Londres. Y cuando pienso en los dos, me acuerdo de otro que se llamó Adolf Hitler, del que no puedo imaginar-
me que haya pasado una sola hora investigando intensivamente en una biblioteca. Se sabe algo acerca de sus lecturas. Tres, cuatro, cinco, seis libros, y
una historia ilustrada del Imperio Alemán, según creo. Y cuando contrasto entre sí esa calidad de la lectura, me queda claro que el socialismo, a pesar de
todos los horrores cometidos en su nombre, a pesar de todos los desarrollos defectuosos que ha adoptado, todavía hoy, todavía luego y probablemente
para siempre, tendrá mucho más poder de atracción que las sanguinarias vulgaridades del nazismo, al que me niego a llamar fascismo porque ello sería
una minimización.

Tampoco es casualidad que allí donde el socialismo se adopta voluntariamente o es implantado por la fuerza, en primer lugar se combate al analfabe-
tismo, esto es: se crean lectores. Las cosas no les salen bien nunca a quienes convierten en lectores a los lectores. Los lectores no son los ciudadanos
más obedientes: los escritores desde luego que no. Y sin embargo es lo primero que hacen esas personas. Para la indígena de Colombia o de Bolivia
no se necesita ninguna censura porque no sabe leer. Para el ciudadano lector que se vuelve rebelde, menos obediente (no puedo llegar hasta el final de
este problema aquí, solamente lo señalo), la lectura es lo primero que se aprende en un Estado semejante. Pueblos sedientos de lectura, a pesar de
todo, se forman allí. En cuanto que autor quisiera señalar que un libro, en una biblioteca, experimenta una nueva publicación. Se lo sustrae del mercado,
adquiriéndolo la mano pública para ponerlo a disposición del público. También,

y por encima de todo, se lo libera del mercado: ya el Sr. Rau ha hecho alusión a las turbulencias que ahí dominan. Alguno de ellos terminará cubierto de
polvo, pero un libro polvoriento sigue siendo un libro, se le puede sacudir el polvo y un día llegará esta u otra persona que lo leerá.
A los políticos y a los responsables que dependen de estadísticas y de cuotas de audiencia no puedo consolarlos con esto, pero haré una compara-
ción con los visitantes de un museo. En los museos se exponen objetos mucho más costosos que en una biblioteca. Pero tiene que haber algún visitante de museo para quien la institución del mismo sea más importante que para los restantes miles o millones que lo visitan. Por favor no olviden a ese
visitante a quien no conocemos, a quien nadie conoce. Nadie sabe a cuánto mueve la lectura, sencillamente no lo sabemos. Y si les he puesto los ejem-
plos de Lenin y de Marx, esos dos afanosos usuarios de biblioteca, no se trató de una amenaza sino de un consuelo.

Aprovecho la oportunidad para dar las gracias a la ciudad de Colonia, sobre todo en la persona de su anterior delegado de cultura, el Sr. Hacken-
berg, y también al gobierno del Land, aquí presente en la persona de su presidente, el Sr. Rau, que entonces era ministro de Ciencias; gracias por su deci-
dido apoyo a una iniciativa ciudadana fundada por algunos colonienses –el principal impulsor fue Karl Keller, también aquí presente–: me refiero a la ya
mencionada Germania Judaica, biblioteca de la historia del judaísmo alemán. Hace veinte años no se la llamaría aún „una iniciativa ciudadana“, pero lo era.
Y esa biblioteca se incorporará con fecha de hoy a la biblioteca municipal. También se podría decir que será anexionada por ella, lo que no suena tan
amistoso, y yo mismo uso esa palabra con un cierto pesar.

Como cofundador y durante muchos años presidente de la asociación que fue necesaria para ello, quiero también dar las gracias a la burocracia. Ya sé
que no es popular, porque se ha puesto de moda hablar mal de la burocracia y los burócratas, también esta es una problemática que no puedo tratar aquí
exhaustivamente. Naturalmente que hay cosas que se pueden decir en contra, pero también algunas a favor, porque prefiero ver respetados mis posibles
derechos y pretensiones dentro de una burocracia, a estar dependiendo del favor de un señor o de un déspota. Hasta un cierto grado, el progreso y la
burocracia están relacionados, hay que establecer las fronteras, y justamente la burocracia, personificada en los señores Hackenberg y Rau, salvó la iniciativa Germania Judaica. Un instrumento muy importante a través del cual se hubiera ya podido saber todo sobre el holocausto antes de que el sensaciona-
lismo del cine lo haya hecho realmente actual. De manera muy especial quiero agradecer en esta oportunidad a la sra. Dr. Jutta Bohnke–Kollwitz, y a sus
colaboradores, que a lo largo de veinte años de duro trabajo, y pese a sospechosos obstáculos (obstáculos que tienen que ver con la esquizofrenia que la
opinión pública padece en este tema, el de la historia de nuestros conciudadanos judíos), han conseguido mantener esta biblioteca, salvarla por medio de
tratativas, también de peleas, haberla convertido realmente en un instrumento útil, que hoy será anexionado por la biblioteca municipal y en la que con su
cuantioso material estará a disposición de cualquier ciudadano que se quiera informar: escolares, estudiantes, periodistas.

Mucha ayuda no es la que hemos recibido de los medios en el establecimiento de esta biblioteca: un notable desinterés. Por ello mi agradecimiento a
los burócratas que verdaderamente nos han ayudado y que han salvado este instrumento. Asimismo me alegro mucho de que mi archivo esté también
incorporado a ella, no sé de qué servirá o para qué puede servir, sólo espero que los materiales, los materiales de trabajo de un autor ya no tan joven,
quizás induzcan a la ciudad de Colonia –hay señales de que así puede ser– a preocuparse más intensamente por los autores más jóvenes.

Para concluir quisiera todavía decirles, Sr. Tümmers, querida Jutta Bohnke, que cuando he subrayado aquí lo de uno, dos, o incluso tres o cuatro lectores, eso no significa que no les desee que sean muchos. Les deseo más que muchos, y espero que entre esos más que muchos se encuentre uno u otro
que justifique toda una biblioteca. Muchas gracias.

Abril 7, 2010
» RMS en Buenos Aires

El fundador del movimiento de Software Libre realizará diversas actividades en la zona de Capital Federal y Gran Buenos Aires. El detalle es el siguiente:

Jueves 8 de abril, desde las 17hs. en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, Sala 1 del Anexo, mantendrá una reunión con legisladores nacionales, convocada por el Diputado Eduardo Macaluse, impulsor del proyecto de ley de uso de Software Libre para la Administración Pública Nacional junto al bloque SI por la Unidad Popular junto a los bloques Proyecto Sur, Buenos Aires para Todos, Libres del Sur, Diálogo por Buenos Aires.

Viernes 9 de abril, desde las 10hs. visitará el Concejo Deliberante de Vicente López, donde ofrecerá una charla sobre Software Libre en la Administración Pública, e impulsará el proyecto de ordenanza para el uso de Software Libre en el municipio. Será en el Salón “Don Guillermo Manzón” del palacio municipal, sito en Av. Maipú 2502, Olivos. Esta actividad está coordinada por el Concejo Deliberante de Vicente López, la Escuela San Cayetano y la Fundación Vía Libre.

A mediodía del viernes, RMS visitará la Escuela San Cayetano, una de las primeras escuelas en usar íntegramente software libre en el país, donde compartirá un asado con la comunidad de la escuela.

Desde las 18hs. el viernes 9 de abril, ofrecerá una charla abierta, libre y gratuita titulada “Copyright vs. Comunidad”, en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, en calle Franklin 54. Convocan: La carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, en coordinación con la Fundación Vía Libre y la Cátedra de Introducción a las TICs (Datos – Becerra)

El sábado 10 realizará actividades de prensa que anunciaremos en breve.

El miércoles 14 de abril tendrá actividades en el Municipio de Berazategui, coordinadas por Berazategui libre. Para la gente que reside en la zona sur, este será el lugar de más fácil acceso, así que invitamos a visitar http://berazateguilibre.org/ para mayor información sobre estas actividades.

Abril 4, 2010
» Los delincuentes del Vinilo

Como tantos otros usuarios que se apropian de las redes para hacer cosas socialmente útiles y realmente necesarias, los coleccionistas de discos descatalogados también son objeto de persecución.

Muy recomendada entonces, la nota de Facundo García hoy en Página 12 sobre los foros, blogs y otros espacios donde los delincuentes del vinilo cometen la tropelía de digitalizar obras que ya no se consiguen y compartirlas para el disfrute colectivo.

La venganza del VHS da cuenta de la misma realidad. La memoria, los recursos, esas grabaciones irrecuperables que muchos por ahí pueden llegar a tener tiradas en algún baúl, vuelven a la vida de la mano de la digitalización y las redes. Por supuesto, nada de esto pasa por las manos del control corporativo, control de aquellos que pretenden decirnos qué escuchar y prohibirnos compartir. Interesante la recuperación de este tema que hace Página 12 en este domingo…

Abril 2, 2010
» Copyright vs. Comunidad: Stallman en Sociales

Esta noticia me llena, y mucho, de orgullo: Richard Stallman estará en mi facu!! Las condiciones edilicias no son las mejores, pero el lugar es ideal para esta charla! Los esperamos!! (abriremos las puertas del auditorio para que entre más gente!). Va la invitación formal! agradecemos que la reproduzcan!

La carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, en coordinación con la Fundación Vía Libre y la Cátedra de Introducción a las TICs (Datos – Becerra) invitan a la comunidad de ciencias sociales y al público en general a la conferencia abierta, libre y gratuita de Richard M. Stallman, que se realizará el viernes 9 de abril, desde las 18hs. en el Auditorio de la sede Parque Centenario de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Franklin 54, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Stallman es el fundador del movimiento de Software Libre a nivel global, es un hacker reconocido no sólo por sus contribuciones en materia de software, sino principalmente por haber sentado las bases éticas, filosóficas y jurídicas de lo que hoy se conoce como el Software Libre y el movimiento vinculado al Copyleft. Este hacker que promueve la libertad de usuarios y desarrolladores en relación al software, llega a Argentina tras su encuentro con el Presidente de Uruguay José Mujica, y realizará una amplia gira que lo llevará a las ciudades de Bariloche, Bahía Blanca, Rosario, Berazategui, Vicente López y Tandil.

En esta conferencia, titulada “Copyright vs. Comunidad”, Stallman abordará las problemáticas actuales en el campo del acceso al conocimiento y el derecho de autor en la era digital.

El copyright fue desarrollado en los tiempos de la imprenta, y fue diseñado para adecuarse al sistema centralizado de copias impuesto por la imprenta en aquella época. Pero en la actualidad, el sistema de monopolios de copia mal se adapta a las redes informáticas, y sólo puede ser mantenido e impuesto mediante severas medidas de fuerza.

Las corporaciones globales que lucran con el copyright están presionando para imponer penalidades cada vez más injustas y para incrementar su poder en materia de monopolios, restringiendo al mismo tiempo el acceso del público a la tecnología. Pero si lo que queremos realmente es honrar el único propósito legítimo del copyright –promover el progreso para beneficio del público– entonces tendremos que realizar cambios en la dirección contraria.

Esta es la perspectiva que ofrecerá Stallman en su charla en Ciencias Sociales. Contrariamente a lo que se podría suponer, la conferencia de este programador es eminentemente política y no aborda cuestiones técnicas. Los escritos de Stallman son hoy bibliografía básica en varias materias de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, en particular, en la Cátedra de Introducción a las TICs que se suma a la convocatoria a esta conferencia.

La visita de Richard Stallman al país se produce gracias a un esfuerzo conjunto de diferentes grupos y usuarios promotores del Software Libre, entre ellos, Centro Libre de Tandil, el Bahía Blanca Gnu Linux Users Group, el Grupo de Usuarios de Software Libre de Rosario, Javier Bacenas de Bariloche, Berazategui libre, la Escuela San Cayetano de Carapachay y la Fundación Vía Libre.

Sobre el Software Libre

Según la Fundación del Software Libre, organización sin fines de lucro fundada por Richard M. Stallman en el año 1984, los programas libres se definen, según sus términos de licenciamiento, como aquellos que:

  • se pueden usar con cualquier propósito
  • se pueden estudiar y adaptar a las propias necesidades
  • se pueden copiar y redistribuir versiones idénticas
  • se pueden mejorar y redistribuir las versiones mejoradas.

Entre los programas libres existen piezas muy reconocidas como el proyecto GNU, el núcleo Linux, el navegador Mozilla Firefox, los Wikis sobre los que se construye la famosa Wikipedia, los paquetes de oficina libres como OpenOffice.org, entre cientos de programas disponibles para su uso. Existen sistemas libres para cubrir prácticamente todas las necesidades de software que tenemos hoy en día. Numerosas empresas de diferentes magnitudes, desde grandes corporaciones hasta pequeñas y medianas empresas locales, cooperativas, administraciones públicas, escuelas, organizaciones sociales, sindicales, radios comunitarias y particulares usan software libre de manera regular y dan cuenta de las potencialidades y ventajas que estos sistemas proveen.

Sobre Richard M. Stallman

Richard Matthew Stallman es un programador estadounidense y figura relevante del movimiento por el Software Libre en el mundo. Entre sus logros como programador se cuentan algunas piezas de software esenciales como el editor de texto GNU Emacs y el Compilador GCC del Proyecto GNU. Su tarea de más de 25 años en el campo es principalmente conocida por haber establecido un marco de referencia moral, político y legal para el movimiento de Software Libre, bajo premisas indispensables en sociedades democráticas como la solidaridad, la cooperación y la libertad.

Stallman ideó un método de distribución y licenciamiento de Software que ha permitido construir programas y mantenerlos libres para su uso, estudio, modificación y redistribución, y que además dio origen a todo un movimiento cultural que ha producido desde entonces obras artísticas libres, música, fotografías, ilustraciones y textos, así como obras útiles como la enciclopedia Wikipedia, producida por una comunidad global de cientos de miles de contribuyentes bajo las mismas premisas fundadas por Stallman en el proyecto GNU.

Stallman es una de las figuras esenciales en la discusión sobre el acceso a las nuevas tecnologías en las últimas décadas, una personalidad que ha elaborado principios y desarrollado pensamientos claves para la construcción de sociedades del conocimiento inclusivas, equitativas y democráticas.

Stallman ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su trabajo, entre ellos:

  • Premio de la MacArthur Foundation en 1990
  • El Grace Hopper Award de la Association for Computing Machinery en 1991
  • Un Doctorado Honoris Causa del Royal Institute of Technology de Suecia en 1996
  • El Pioneer award de la Electronic Frontier Foundation en 1998
  • El Yuri Rubinsky memorial award en 1999
  • El Takeda award en 2001
  • En 2004 recibió un Doctorado Honoris Causa otorgado por la Universidad de Salta (Argentina)
  • Primer galardonado con el Premio Internacional Extremadura de Conocimiento Libre que concedió la Junta de Extremadura el 7 de febrero de 2007 en Badajoz en el marco de la III Conferencia Internacional de Software Libre
  • Doctor Honoris Causa de la Universidad de Los Ángeles de Chimbote, en Perú en 2007
  • Doctor Honoris Causa de la Universidad de Pavia, en 2007
  • Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Trujillo, en Perú en 2008
  • Doctorado Honorario en Ciencias en la Universidad de Lakehead en Canadá en 2009.

Abril 1, 2010
» Convergencia para un futuro mejor

Este artículo fue publicado por el Diario Página 12 en su edición impresa del lunes 30 de marzo de 2009.

* Por Facundo García

Cultura: Se presentó un libro contra “la ola privatizadora de bienes intangibles”

Libres de monopolios sobre el conocimiento y la vida. Hacia una convergencia de movimientos es un trabajo que intenta trazar conexiones posibles entre grupos diversos que trabajan sobre la riqueza que generan las sociedades.

¿Qué tienen en común las luchas campesinas, la ética hacker, los adolescentes que descargan música en la web y los investigadores de las universidades públicas? Mucho más de lo que parece. La edición de “Libres de monopolios sobre el conocimiento y la vida. Hacia una convergencia de movimientos” es un intento de trazar conexiones posibles sobre esa diversidad. En efecto, la presentación que se hizo esta semana en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA reunió a oradores para todos los gustos. Al director de la Carrera de Comunicación, Alejandro Kaufman, se le unieron el matemático Enrique Chaparro, el activista de radios comunitarias Sebastián Vázquez, el músico Matías Lennie y el programador Nicolás Echaniz. Juntos insistieron en una advertencia: es preciso detener la ola privatizadora que se cierne sobre los bienes intangibles, esa “otra riqueza” que generan las sociedades y que abarca desde la música hasta los algoritmos, pasando por los textos educativos y el desciframiento del genoma humano.

La publicación empezó a cobrar forma en 2007, durante un encuentro de movimientos que se hizo en Costa Rica. A partir de entonces, el ida y vuelta derivó en una red de grupos que interactúa febrilmente. Y los motivos de ese apuro los dio Chaparro, que de entrada tocó el nervio de la cuestión: “Llegada esta instancia del capitalismo, ¿de dónde es posible hoy obtener más renta? De lo simbólico. Nunca hubo una apropiación de la cultura como en los últimos veinticinco años. Entonces, ya sin plazas ni clubes, hoy nuestro lugar de reunión es Facebook. Ahí sólo se participa por adhesión. No es posible discutir nada, uno adhiere a ideas preconcebidas. Y siempre se está, por supuesto, bajo el gran ojo de un hermano mayor”. La convergencia viene a ser la respuesta de los que no están dispuestos a obedecer esas lógicas. Gente muy distinta entre sí, con rutinas y costumbres a primera vista inconexas, pero con la certeza de que es preciso reaccionar. “A diferencia de lo que pasaba décadas atrás, estamos descubriendo que los que buscamos alternativas podemos situarnos por encima de los desacuerdos, porque sencillamente sabemos dónde ‘nos aprietan los zapatos’ y quiénes son los principales culpables de eso.”

Desde luego, no se trata sólo de la invasión de la privacidad en Internet. Los sistemas de apropiación del conocimiento y la vida han hecho que la ley se vuelva enemiga de prácticas socialmente útiles como intercambiar saberes, recrear músicas, distribuir semillas o incluso acceder a remedios a precios populares. Cada uno de esos ejes tiene su espacio en el libro. “Lo que estamos discutiendo –subrayó a su turno Alejandro Kaufman– son nada menos que las condiciones esenciales de la vida en común.” El académico opinó que el sistema vigente no se conformará hasta medir, cotizar, vender y comprar todo lo que existe. “Como todo es susceptible de usarse para producir más capital, es eso –¡todo!– lo que está siendo objeto de la gestión del poder, sometiendo a la lógica del valor cada cosa que hay en el mundo. En ese aspecto, esta compilación viene a reseñar un cierto estado de la cuestión en temas que tienen que ver con necesidades básicas del cuerpo y el espíritu”, destacó.

Libres… aborda, con ensayos de varios especialistas, los procesos de patentamiento de plantas y semillas y la regulación del acceso al conocimiento y la cultura; así como los debates en torno de la difusión de las fórmulas de medicamentos y la apropiación del trabajo intelectual que se hace en las universidades públicas. Un arco amplísimo que, como señaló el referente de FM La Tribu Sebastián Vásquez, invita a sospechar que la llamada “lucha por la Cultura Libre” abre “la posibilidad de darnos un nuevo gran relato, porque ahí se intersectan cuestiones claves de nuestra época, desde la influencia de la ideología en la técnica hasta la soberanía alimentaria”. Matías Lennie, artista de RedPanal (www.redpanal.com) –un proyecto de construcción colaborativa de música libre– recalcó que Libres… significaba una actualización “urgente” para sus colegas: “Se nos viene la realidad encima y mientras no podamos entender por dónde pasa la discusión no podremos definir qué queremos”.

El ala tech de la mesa también tuvo su cuarto de hora. Nicolás Echaniz es miembro fundador de Buenos Aires Libre (www.buenosaireslibre.org), una red inalámbrica que pretende dar a los porteños la posibilidad de concretar todas sus comunicaciones sin depender de empresas privadas. A primera vista, el prejuicio impediría relacionar a Echaniz con luchas campesinas o aborígenes, si no fuera por su énfasis en que “sectores muy disímiles se están percatando de que hay amenazas compartidas”. “No es casual que Microsoft sea uno de los accionistas de un descomunal banco de semillas –se refería a un depósito ubicado en las islas Svalbard, en Noruega–, o que sea propietario parcial de una minera que hace grandes operaciones en nuestro país, la American Silver. ¿Dónde se tocan estas puntas? Si uno desenrolla el ovillo, conducen precisamente a ese grupo mínimo de tipos que tienen el poder y mueven casi la totalidad de los hilos. Somos muchísimos los que padecemos a esos pocos”, apuntó.

Libres de Monopolios sobre el conocimiento y la vida. Hacia una convergencia de movimientos puede descargarse gratuitamente ingresando a www.vialibre.org.ar.

La segunda etapa del cercamiento

Silke Helfrich es una reconocida activista en el campo de la Cultura Libre. A través de Commonsblog (www.commonsblog.de) y de libros como la antología Genes, bytes y emisiones: bienes comunes y ciudadanía (Descargar en .pdf) ha elaborado una lectura multidisciplinaria sobre el sentido de “lo público” en los albores del siglo XXI. En diálogo con Página/12, la analista explicó por qué planteos como los incluidos en Libres de monopolios… serán una clave para comprender lo que se viene. “Cuando nos pusimos a estudiar sistemáticamente, nos percatamos de que tanto en la lucha por la diversidad de los recursos naturales como en la defensa por la diversidad de los recursos culturales había problemas similares”, repasó. “En eso nos ayudó el trabajo del teórico escocés James Boyle. Según él, a lo largo de los últimos cien años se fueron ampliando las dimensiones de la `propiedad`, justamente a medida que la tecnología digital avanzaba. Se patentaron plantas, canciones y remedios tradicionales. Ese nivel ‘microscópico’ del impulso privatizador es novedoso en la historia”, advirtió. No es que el fenómeno haya surgido de la nada. Helfrich afirma: “A fines del siglo XVIII se cercaron como nunca las áreas rurales en Inglaterra y más tarde ocurrió lo mismo en otros países. Eso expulsó a millones de campesinos a las ciudades, donde se convirtieron en asalariados bajo condiciones miserables. Cuando ya no quedó terreno que alambrar, el cerco se trasladó a áreas como la genética, el robo de saberes ancestrales y la nanotecnología. Estamos, en definitiva, ante la segunda gran etapa en el cercamiento de los bienes comunes”. Los datos avalan su descripción. Ya en 2005, la revista Science divulgó un estudio donde se afirmaba que se habían solicitado patentes para el 20 por ciento de los genes humanos, una tendencia que no ha hecho más que acelerarse.

Como directora de la oficina para México, América Central y el Caribe de la Fundación Heinrich Böll –cargo que desempeñó entre 1999 y 2007–, Helfrich tuvo oportunidad de ser testigo de las consecuencias que estas políticas tienen en Latinoamérica. “Si las antiguas técnicas para sumar, restar o sembrar no se pueden atribuir a un solo individuo ni a una empresa, la misma vara debería usarse para innovaciones contemporáneas. Por eso tenemos que independizarnos del mercado. Garantizar ámbitos por fuera de sus condicionamientos, que no puedan ser invadidos. En esa protección, el Estado debería jugar un rol importante, a través de un marco legal que tenga como eje no la defensa de la propiedad privada, sino la garantía de que el colectivo social tendrá acceso a bienes públicos”, concluyó la entrevistada.

Marzo 28, 2010
» Día Mundial de los Documentos Libres

Miércoles 31 de marzo, desde las 18:30hs. Sala Jacobo Lacks. Centro Cultural de la Cooperación. Av. Corrientes 1543. Ciudad de Buenos Aires

El Día Mundial de los Documentos Libres es una iniciativa llevada adelante por organizaciones del campo del acceso al conocimiento, la no discriminación y el software libre en todo el mundo. Este miércoles 31 de marzo, dedicaremos la jornada a llamar la atención sobre la importancia de conservar los documentos digitales que usamos en formatos libres y bajo estándares abiertos.

Nuestro objetivo es promover la adopción de formatos de documentación abiertos, integrar una red global y coordinar actividades para difundir la importancia de estos conceptos en la era digital. En un momento en que buena parte de nuestro trabajo está gestionado a través de sistemas informáticos, los formatos y estándares abiertos son un tema esencial para conservar la libertad y resguardar nuestros documentos a futuro.
Imagine que usted comprara un televisor que sólo pudiera recibir señales de una sola empresa. O utilizara un teléfono que sólo se pudiera comunicar con teléfonos de esa misma empresa y no otros.

Eso pasa todo el tiempo en el campo informático: un sistema de mensajería instantánea que no se comunica con otro. Un documento de texto que se abre con un sólo procesador de texto. Un vídeo que sólo se ve con un reproductor determinado. Un sitio web que es accesible desde un único navegador. Este tipo de hechos serían inadmisibles en cualquier otro campo, y sin embargo, son comunes en la comunicación mediada por computadoras.

¿Cuántas veces ha ocurrido que archivos guardados en un formato privativo se tornaron inaccesibles luego de que el proveedor del software discontinuara el soporte del mismo? ¿Cuántas veces se ha visto obligado a conseguir un programa específico de una empresa en particular, porque alguien le envió un archivo importante en un formato que sólo se puede abrir con la última versión de un programa de esa única empresa?¿Cuántas veces se topó con un sitio gubernamental que lo obligaba a usar el software de un sólo proveedor para ejercer sus derechos como ciudadano?

Construir un ecosistema informático en el cual múltiples proveedores convivan, los ciudadanos tengamos el derecho a elegir sin temor a sufrir discriminaciones, los formatos estén libres de patentes y restricciones legales para su implementación y se pueda estudiar cómo están construidos para preservarlos a futuro, es una de las tareas fundamentales para quienes velamos por el libre acceso al conocimiento, el respeto a los derechos ciudadanos en Internet, la perennidad de los datos y la igualdad de ciudadanos ante la ley. Llamar la atención sobre este tema nos permitirá construir un modelo de comunicación digital donde ninguna persona sea discriminada o tratada con menores beneficios que otra por el software que utiliza. En particular, nos preocupa sobremanera cuando es el Estado el que gestiona sus comunicaciones de modo tal que discrimina a quienes utilizan software libre y beneficia o mantiene la posición dominante de una sola empresa al requerir el uso de sus productos para comunicarse con la Administración Pública.

Por estas razones, invitamos a la ciudadanía a acercarse al evento del Día Mundial de los Documentos Libres, el próximo miércoles 31 de marzo, desde las 18:30 horas en el Centro Cultural de la Cooperación.

Invitan: Fundación Vía Libre, OpenOffice.org Español, Gleducar, INADI, Universidad Nacional de Quilmes, Open Video Alliance, USLA Usuarios de Software Libre de Argentina y el Centro Cultural de la Cooperación.

Información del evento

Lugar y fecha: Centro Cultural de la Cooperación Florean Gorini. Av. Corrientes 1543. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sala Jacobo Lacks.
Miércoles 31 de marzo, desde las 18:30 horas (puntual)

Programa

  • 18:30 Jorge Cabezas – INADI – La importancia de los documentos libres como política de NO-discriminación
  • 19:00 Leonardo Marina – UNQ – Iniciando el camino de los estándares abiertos
  • 19:30 Franco Iacomella – Open Video Alliance – Video Abierto: democratización de la comunicación en Internet
  • 20:00 Román Gelbort – OOoES – ODF… una realidad para la libertad
  • 20:30 María Elena Casañas – Fundación Vía Libre – Proyecto de ley para la adopción de formatos de especificación abierta en la administración pública nacional

Convocan

  • Fundación Vía Libre
  • OpenOffice.org Español
  • Gleducar
  • INADI
  • Universidad Nacional de Quilmes
  • Centro Cultural de la Cooperación
  • Open Video Alliance
  • Usuarios de Software Libre de Argentina (USLA)

Marzo 18, 2010
» Libres de Monopolios.. presentamos el libro en Ciencias Sociales

La Fundación Vía Libre y la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, invitan a la presentación del libro “Libres de Monopolios sobre el Conocimiento y la Vida. Hacia una Convergencia de Movimientos”, que se realizará el viernes 26 de marzo, desde las 19hs. en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales, Franklin 54, Ciudad de Buenos Aires.

“Actualmente existe un poderoso control centralizado, monopólico, ejercido por un puñado de empresas, que afecta prácticamente todos los espacios de la vida para crear, innovar, cooperar, aprender y compartir” dice Silvia Rodriguez Cervantes, Profesora Emérita de la Universidad de Costa Rica y una de las autoras del libro, y agrega: “el control se ha ejercido por medio de distintos instrumentos, algunos de tipo tecnológico y otros de tipo contractual y legal. Dentro de este último se encuentra el sistema de ‘propiedad intelectual’ cuyas obligaciones se han ido imponiendo mediante diversos tratados comerciales o de inversión a todos los países signatarios”.

Los diferentes sistemas de privatización sobre el conocimiento y la vida han puesto en riesgo actividades esenciales de la vida comunitaria. Formas de privatización de bienes comunes como genes, plantas, semillas, o los diferentes mecanismos de restricción de acceso a la cultura y el conocimiento ponen en conflicto los sistemas legales vigentes con prácticas socialmente útiles como intercambiar saberes, semillas o incluso, el acceso a medicamentos asequibles y a la salud pública.

El libro aborda la problemática de una manera integral, pasando por los procesos de patentamiento y privatización de plantas y semillas, por la regulación del acceso a conocimiento y cultura, hasta los debates en torno a medicamentos y los sistemas de monopolio que regulan sus fórmulas. Incluye también un debate necesario sobre las formas silenciosas de privatización de aquello que se produce en las universidades públicas y la urgente necesidad de plantear excepciones educativas en el campo del derecho autoral. Todo este abordaje, pensado desde la perspectiva de los derechos sociales, culturales y económicos, nos permite entender la dinámica histórica de estos procesos y sus consecuencias directas sobre la vida social de nuestras comunidades.

Las discusiones sobre los sistemas de patentes y de derechos de autor se entroncan en discusiones todavía más amplias sobre las regulaciones globales, las políticas de la Organización Mundial del Comercio, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y los acuerdos bi y multilaterales como los Tratados de Libre Comercio e Inversión. Temas de urgente actualidad que nos llevan a cuestiones filosóficas profundas para abordar estos temas: ¿A quién pertenecen los bienes comunes de la humanidad? ¿Cómo se producen los procesos de privatización monopólica? ¿Cómo se justifican? y ¿Qué podemos hacer desde la ciudadanía para impedir que estos procesos de exclusión se sigan profundizando?

Estas y otras preguntas serán abordadas por una mesa redonda integrada por Alejandro Kaufman, Director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de UBA, Enrique Chaparro de Fundación Vía Libre, Sebastián Vázquez de Colectivo La Tribu, Matías Lennie, músico de la RedPanal, Nicolás Echaniz de Buenos Aires Libre y Código Sur, entre otros académicos y activistas que forman parte de estos diálogos de convergencia de movimientos.

Esta iniciativa no sería posible sin el incalculable apoyo de la Fundación Heinrich Böll, y organizaciones que apuestan por este diálogo como GRAIN, Comunidades Ecologistas La Ceiba, Amigos de la Tierra Costa Rica, la Red de Coordinación Biodiversidad de Costa Rica, y los amigos locales que contribuyeron a la segunda edición de este libro como el Colectivo La Tribu.

La distribución de este material se realiza bajo licencias de libre distribución, por lo que agradecemos la copia de los mismos.

Marzo 17, 2010
» Limbo normativo, dislate político

Reproduzco aquí, e invito a leer, la nota que Martín Becerra publica hoy en Página 12.

Por Martín Becerra*
Las medidas cautelares suspensivas de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 26.522, emitidas por jueces federales de primera instancia de Mendoza y Salta, provocaron un limbo normativo y un dislate político en la radiodifusión. Como la nueva ley de medios dejaba sin efecto el decreto ley 22.285 de la dictadura, la suspensión de la primera repone automáticamente la vigencia del segundo.

La paradoja es que en nombre de la libertad de expresión y del estado de derecho, la suspensión de la ley de medios dispuesta por dos jueces restaura de facto el decreto de Jorge Videla, considerado casi unánimemente como autoritario, centralista y discriminatorio. El equivalente televisivo sería: “Como hoy el noticiero de Canal 7 no representa cabalmente la noción de servicio público y es progubernamental, lo reemplazamos por el desinformativo 60 minutos de José Gómez Fuentes (de ATC, en dictadura)”.

Es imposible hallar un fundamento coherente con la tradición de la libertad de expresión y el derecho a la comunicación que objete al mismo tiempo la nueva ley de medios y pugne por restaurar la de la dictadura. De ser consecuente la preocupación por la libre expresión, como declaman las cautelares de los jueces Olga Pura de Arrabal y Miguel Medina, la suspensión de la ley tendría que extenderse a todo decreto anterior, sobre todo a los decretos leyes 22.285 de Videla y 15.460 de Pedro Eugenio Aramburu, de 1957. Ello conduciría a desempolvar la única ley de radiodifusión sancionada en democracia antes de 2009, que es la de… ¡1953!

La paradójica restauración del decreto ley de la dictadura fue lograda por reclamos judiciales de diputados del “peronismo federal” tras su frustrado boicot a la ley en el Congreso. El contrasentido incluye a periodistas, opinólogos y constitucionalistas que desde 1983 no manifestaron incomodidad por la profanación republicana que consiste en hacer regir a los medios audiovisuales –es decir, los que intermedian en la construcción del espacio público– por un decreto dictatorial.

La suspensión se basa en cuestiones de fondo y de forma. De fondo, porque algunos artículos de la norma –relativos a los modos previstos para desconcentrar el mercado o su régimen sancionatorio– serían controvertidos (por ejemplo el impedimento a los operadores de TV cable de poseer más de una señal). De forma, por el desprolijo trámite legislativo, dado que los plazos de funcionamiento de las comisiones, como ocurre a menudo, fueron exiguos. La objeción de fondo, si fuese válida, se subsanaría con normas complementarias o modificatorias de la ley y no con su suspensión, toda vez que el argumento subyacente es que la ley garantiza derechos hasta ahora no reconocidos, y que por ello correspondería ampliar –en lugar de restringir– la multiplicidad de voces, incluyendo las de los operadores comerciales cuando no utilizan un vínculo escaso como es el aire sino un vínculo físico no finito, como es el cable. La cuestión de forma amerita saldarse en el Poder Legislativo, que podría revisar su rutina de funcionamiento para todas las leyes.

Una sólida respuesta a las objeciones de fondo ha sido promovida por el CELS junto a medios comunitarios, sindicatos de trabajadores de la comunicación y universidades nacionales, en un amicus curiae presentado ante la Cámara Federal de Apelaciones salteña. Estas organizaciones defienden el derecho a la comunicación y por ello respaldan la nueva ley. También exigen su implementación participativa y ecuánime.

Mientras la Justicia sigue su curso, el Poder Ejecutivo nacional podría apelar, por una vez con legitimidad, a la necesidad y a la urgencia y producir un decreto, evitando que mientras perdure el paréntesis a la nueva ley, se retroceda a decretos impuestos por gobiernos dictatoriales.

Esta posibilidad, republicana y constitucional, implicaría derogar por decreto todos los decretos emitidos en materia de medios audiovisuales. De este modo, se sostendría la importancia de la deliberación parlamentaria en la producción de regulaciones para un sector estratégico en la vida pública. Lo que supone derogar el decreto ley de la dictadura, pero también los dispuestos en períodos constitucionales, como el 1005 de Carlos Menem que elevó, de 4 a 24, la cantidad de licencias que puede explotar un mismo grupo y que permitió la transmisión en cadena, arruinando la producción propia en el interior del país, o el decreto 527 de Néstor Kirchner de 2005, que suspendió el cómputo de años de explotación de licencias de radio y televisión, postergando así una década la realización de concursos públicos que no discriminen a las organizaciones sin fines de lucro.

La suspensión de una ley que garantizaba el equilibrio en el acceso de todos los ciudadanos a los medios y que avanzaba –con imperfecciones, como ocurre con toda ley– en su democratización, tiene consecuencias para el interés público al restaurar normas que vulneran derechos humanos elementales. La ley de 1953, con su anacronismo tecnológico y con su tolerancia con la concentración mediática afín al gobierno de Juan Perón, fue sancionada en democracia. Parece que, aún con sus defectos, desempolvarla resulta la solución provisoria “menos mala” antes que reinstalar la Doctrina de la Seguridad Nacional en la regulación audiovisual.

* Doctor en Comunicación. U. Nacional de Quilmes. Conicet.
(y agrego: tengo el honor de trabajar con él en la UBA)

Marzo 12, 2010
» prueba de co-ment

» Rumbo a la Feria del Libro de Frankfurt

Argentina en la Feria de Frankfurt
Entre el 6 y el 10 de octubre, se realizará en Alemania, la Feria del Libro de Frankfurt, el evento editorial más importante del mundo, el espacio donde editores, escritores, traductores, agentes literarios de todo el mundo se concentran a trabajar principalmente en las áreas del negocio editorial. Es un encuentro que dura cinco días, de los cuales, los tres primeros son dedicados a la industria editorial y los dos últimos al público en general. Cientos de miles de personas pasan por la feria cada año.

Como parte de su programa de cada año, la Feria del Libro de Frankfurt invita a un país a participar como Invitado de Honor. Allí, el invitado tiene una oportunidad única de exponer su cultura, sus letras, su historia y actualidad. Países como Brasil, Rusia, Francia, Portugal, Italia, Corea, Japón, Irlanda, México, India, Turquía o China ya han sido invitados de Honor.

Argentina es el país invitado de Honor del año 2010, en conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo. En esta edición, Argentina contará con un pabellón especial de 2.500 metros cuadrados, dentro del cual habrá conferencias, mesas redondas, ciclos de cine y actividades culturales en la Feria.

En este marco, la Fundación Alemana Heinrich Böll invitó a la Fundación Vía Libre a participar de la Feria de Frankfurt con varias actividades, entre las cuales se destaca la presentación de una publicación sobre cultura libre argentina, que será editada en español y en alemán, de la cual participan numerosas experiencias de cultura libre local, entre ellas, organizaciones amigas como RedPanal, La Tribu, Proyecto Nómade, Biblifyl, los grupos de Software libre como USLA y CaFeLUG, Buenos Aires Libre, diseñadores y editores independientes que liberan su obra, wikipedistas, cooperativistas, artistas del hardware libre, entre otros.

Uno de los ejes de la participación de Vía Libre será dar cuenta del conflicto y la crisis del actual modelo de derechos de autor en Argentina, las consecuencias que esto trae para la cultura, la ciencia, la investigación y la educación, así como mostrar las estrategias originales y constructivas para sortear esta crisis a través del movimiento Copyleft.

Vía Libre presentará además una convocatoria al envío de fotografías libres para ser exhibidas en Frankfurt y en Berlín, así como charlas de debate sobre el derecho de autor en la era digital.

Marzo 1, 2010
» Ciudadanía Wikipedica

Wikipedia es de esos espacios donde todos los días pasan cosas de mayor o menor importancia, pero cada tanto ocurren algunas discusiones y debates que son además de relevantes, fundamentales para la gestión del proyecto. A dónde voy con esto? Permitanme una pequeña introducción.

Wikipedia es un proyecto libre (libre en términos de licenciamiento libre, sus contenidos se pueden usar con cualquier propósito, estudiar cómo están construidos – de hecho el wiki presenta una forma muy clara de verificar cómo se ha ido construyendo cada artículo coma a coma y letra por letra- copiar y redistribuir las versiones modificadas) y es un proyecto copyleft en el sentido de que todas aquellas obras derivadas que se hagan, deben conservar la misma licencia del proyecto. Esto hace que los contenidos de Wikipedia sean libres y lo sigan siendo más allá de quién y cómo los use y redistribuya.

Ahora bien, la construcción de semejante magnitud de conocimiento ordenado – la más grande construcción de conocimiento colectivo que la humanidad haya construido jamás – tiene sus reglas, procedimientos, costumbres y prácticas comunitarias.

Una de las prácticas más relevantes de la Wikipedia es la posibilidad de votar: votar decisiones importantes para el proyecto, votar políticas, votar artículos buenos, destacados, entre otras cosas. Para votar, como en todo espacio, hace falta tener ciertas condiciones, lo que aquí voy a llamar provisoriamente, la ‘ciudadanía’ wikipédica.

Qué hace falta hoy día para ser un ciudadano con derecho a voto? Algo bastante simple, pero que comprueba ciertos compromisos con el proyecto: 100 ediciones realizadas hasta el día anterior al inicio de la votación y un mínimo de un mes de antigüedad, desde luego, siendo un usuario registrado. Ambas variables se deben cumplir para poder emitir un voto en Wikipedia, ambas, y ninguna más. Con esas condiciones, mi voto vale lo mismo que el de un bibliotecario, un administrador o una persona que descubrió el proyecto hace dos meses e hizo cientos de ediciones en ese lapso.

En estos días, y hasta el 28 de febrero, está abierta una votación que me parece trascendente, y por eso le dedico este post: una votación para cambiar las condiciones de votación en wikipedia. Sería algo así como una ‘reforma política’ que cambiaría las reglas de juego, al menos, la base de estas reglas: las condiciones para votar en wikipedia.

Probablemente para el común de la gente que no se ocupa de estos temas, esta votación pase sin pena ni gloria. Prueba de esto es el hecho concreto de que al día de la fecha (al menos a esta hora), hay sólo 87 votos emitidos en la consulta SI / NO sobre un cambio de políticas. La baja partcipación en estas elecciones da cuenta de que mucha gente usa wikipedia, mucha gente protesta contra wikipedia (en particular cuando aparecen consultas de borrado y otros conflictos) pero poca gente está realmente comprometida con la vida cotidiana de Wikipedia, con la construcción de la comunidad y con la construcción de la enciclopedia libre que todos podemos editar.

Tengo dos propuestas para pensar en relación a esto:
* La primera cae de madura: es más fácil protestar que ponerse a laburar. Antes de protestar contra wikipedia, sus contenidos, y sus políticas, me gustaría contar cuánta participación hay realmente a la hora de tomar decisiones. La participación está abierta y es posible: más allá de los cotidianos conflictos, wikipedia sigue siendo un espacio abierto donde cualquiera puede contribuir.

* La segunda no es tan obvia -supongo- pero es mi posición en relación a esta consulta: la gente que vota, que participa de la vida social wikipédica es poca, demasiado poca. Yo misma no participo lo que me gustaría ni contribuyo lo que quisiera por cuestiones de tiempo y otros menesteres. Pero estoy convencida de que restringir no es la forma de mejorar un proyecto participativo y comunitario. Mi opinión (volcada en mi voto ya emitido) es que para mejorar wikipedia, el objetivo debería ser más y mejor participación, no menos y más restringida.

Cambiar las políticas de participación, aunque sea en un aspecto no demasiado determinante (se pueden ver las opciones propuestas para el cambio de políticas) sienta un precedente con el que honestamente no acuerdo en lo más mínimo: cambiar políticas para restringir en lugar de mejorar políticas para potenciar la participación. Esta es toda una tendencia, un camino de ida, diría. Si se impone la posición de aumentar los requisitos de votación, cada vez menos gente tendrá la posibilidad de participar en la toma de decisiones. O lo que es lo mismo: las decisiones se tomarán entre cada vez menos personas. Queremos esto?

Wikipedia es uno de los ejemplos paradigmáticos de gestión comunitaria de conocimiento, sin intervención empresarial, de mercado ni estatal, Wikipedia se construye y mantiene simplemente con trabajo voluntario y comunitario. Por lo tanto, es su comunidad la que fija las políticas y la forma de gestión. Es esencialmente un modelo a observar en la gestión de los bienes comunes del conocimiento compartido. Esta votación no debería pasar desapercibida para quienes nos interesamos por estos asuntos.

Veremos cómo termina. Por el momento la opción mayoritaria parece ser un cambio de politicas y la fijacion de 300 ediciones y 3 meses de antigüedad como nuevo piso para ser un ‘ciudadano’ con derecho a voto.

Como en la política más común y corriente de la vida ciudadana, no se queje si no está dispuesto a participar y hacer un esfuerzo aunque mínimo por aquellas cosas que le importan y preocupan. Un asunto esencial a la enciclopedia que todos usamos se está dirimiento entre menos de 100 opiniones. Y después, nos vamos a ir a quejar, a insultar a los bibliotecarios y a hacer troll en las páginas de discusión?

Actualización al 1ro. de Marzo: finalizada la votación, con un ajustado margen, la propuesta de cambiar los términos de votación fue rechazada. De todos modos, las notas de este artículo siguen vigentes: la participació total fue de 97 personas, 60 votaron la propuesta por Si, y 37 votaron por la negativa, con lo que la moción no alcanzó los 2/3 requeridos para un cambio de política.

» Litto Nebbia habla sobre las discográficas

En un artículo publicado hoy por el diario Página 12, el veterano músico argentino da cuenta de los problemas que tienen con las discográficas, los contratos leoninos, y critica la sanción de la ley que extendió los derechos sobre los fonogramas de 50 a 70 años. Por supuesto, como siempre decimos, este tipo de leyes no benefician a los artistas, sino sólo a las disqueras que tienen, en palabras de Nebbia, los “derechos de explotación (nunca mejor usado ese término)” de sus obras.

Dice Nebbia, sobre la extensión de fonogramas:

La Cámara de Diputados ha convertido en ley un proyecto que prolonga de 50 a 70 años los derechos de las compañías discográficas sobre los discos que alguna vez editaron. Y es una pena que el Congreso a veces no tenga información clara y real sobre lo que trata, porque esta ley sólo protege a las grandes compañías discográficas para que puedan seguir manipulando a su antojo centenares de álbumes de diversos géneros. Albumes que, en la mayoría de los casos, están bajo un contrato leonino en el que el artista no tiene la menor posibilidad de ver respetada su obra y mucho menos de percibir los derechos reales que le corresponden.

Y remata el artículo de su autoría con una declaración sobre la “piratería:

La piratería no me hace nada, si sólo pierdo 4 céntimos…

El remate es una descripción clara del panorama:

Cuando estábamos a punto de celebrar el 40º aniversario de nuestro grupo y de la grabación de “La balsa”, mantuve reuniones con ejecutivos de la compañía que tiene el derecho de explotación (nunca mejor usado este término) de nuestros discos. Asistí con la propuesta de revisar ese tramposo contrato que firmé a mis 17 años. Lógicamente nunca nos pusimos de acuerdo. ¿Cómo ponerse de acuerdo con gente que desprecia la música?

» Lo común como paradigma compartido de los movimientos sociales y más

Finalmente, aquí les traigo la traducción del texto de Silke que publiqué en inglés apenas regresé del Foro Social en Porto Alegre! Que la disfruten!

Por Silke Helfrich
Traducido al español para Rebelión por Ricardo García Pérez

10 años después del Foro Social Mundial: elementos para un nuevo orden del día

Sólo podemos fomentar lo común como nuevo engranaje narrativo para el siglo XXI si lo consideramos el denominador común de movimientos sociales y escuelas de pensamiento diferentes. A mi juicio, establecer lo común no sólo sería posible, sino también inteligente desde el punto de vista estratégico. Veamos 15 razones para hacerlo:

1.- Lo común está en todas partes. Determina nuestra calidad de vida en muchísimos aspectos. Está presente en las esferas social, natural, cultural y digital (aun cuando a menudo sea invisible). Pensemos en las cosas que utilizamos para aprender (leer y escribir), las que usamos para desplazarnos (tierra, aire y mar), las que empleamos para comunicarnos (lenguaje, música y códigos), las que nos sirven para alimentarnos y curarnos (tierra, agua, medicinas), o aquellas de las que depende nuestra reproducción (genes, vida social). Lo común afecta a la forma de compartir y utilizar todas estas cosas. Representa un modo de reproducción fértil de nuestras relaciones sociales… en cualquier época. Por consiguiente, sería mejor describirlo en forma de verbo (poner en común) y no con un simple sustantivo (lo común o los bienes comunes). Lo común comporta un tipo especial de práctica de uso y de producción de conocimiento y bienes materiales en el que prima el valor de uso sobre el valor de cambio. Poner en común es una práctica que nos permite tomar nuestra vida entre las manos y preservar y ensanchar lo que compartimos, en lugar de dar fe de las restricciones que soporta y su privatización. Los derechos de los comuneros son independientes de la convención formal y la ley positiva. Simplemente se tienen sin que haya que pedir permiso a nadie, y se comparten con los demás. Lo común brinda un tipo de libertad distinta de la del mercado. De manera que la buena noticia es que, cuando nos concentramos en lo común, nos concentramos en cómo desplazar cosas de la esfera del mercado a la de los bienes comunes, en cómo desplazar la autoridad y la responsabilidad desde las burocracias estatales hasta las muy diversas modalidades en que los usuarios «gestionan lo común»… y prestamos atención a los muchos asuntos y recursos que todavía no están mercantilizados (como el 75% de la biomasa). Resulta alentador.

2.- Lo común tiende puentes entre sectores y comunidades, brinda un marco de convergencia y consolidación de movimientos. Los temas que tenemos que afrontar se han vuelto decididamente complejos. Para reducir la complejidad hemos agrupado los que guardan relación directa. En el debate político público existe la división en diferentes ámbitos de conocimiento y autoridad. Están los que discuten asuntos relacionados con los recursos naturales (los «eco…») y quienes analizan asuntos culturales y digitales (los «tecno…»). El resultado es la existencia de comunidades (decididamente) especializadas para cada uno de los centenares de problemas que nos acucian y la desaparición de infinidad de vínculos y relaciones entre ellos. En el caso de la diversidad de lo común, esta fragmentación es en cierto sentido inevitable, pero también contribuye a que perdamos la capacidad compartida de seguir los procesos y cambios económicos, políticos y tecnológicos en curso. Así disminuye también nuestra capacidad de reaccionar ante los cambios y de formular propuestas alternativas coherentes con meticulosidad. Lo común es capaz de unificar movimientos de cambio social diferentes, aun cuando presenten dinámicas profundamente dispares, porque nos permite centrarnos en lo que comparten los recursos comunes y los comuneros, y no en lo que los diferencia. El agua es finita, el conocimiento no. La atmósfera es global, un parque no. Las ideas crecen cuando las compartimos, la tierra no. ¡Pero todos son recursos comunes! Por consiguiente, ninguno de ellos puede ser propiedad exclusiva de una única persona. Todos están vinculados a una comunidad. Todos se gobiernan mejor si las normas y reglas de uso están confeccionadas por la propia comunidad o la gente que depende de esos recursos las considera legítimas.

3.- Lo común traslada el debate de la propiedad más allá del marco (a veces estéril) de lo público frente a lo privado.
La reivindicación de propiedad pública sigue siendo importante pero, ¿acaso los estados-nación han ejercido de albaceas concienzudos de lo común? No. ¿Protegen el conocimiento tradicional, los bosques, el agua y la biodiversidad? No en todas partes. Hay mucho más que «público» y «privado». Se puede poseer durante un periodo de tiempo breve un recurso común para utilizarlo (para reproducir nuestro medio de vida), pero no se puede hacer con él lo que se quiera. Es importante recordar que el concepto de posesión de uso es muy distinto de la noción dominante de propiedad convencional. La posesión no deja espacio para la alienación. La propiedad sí. Y la propiedad permite el abuso y la mercantilización, la máxima monetarización y la «externalización» de costes a expensas de lo común, un proceso en curso al final del cual todos acabamos peor. A quienes somos más ricos incluso se nos alienta para que nos refugiemos en comunidades protegidas con vallas.

4.- La perspectiva de lo común no es un modo de pensar digital. Su modo no es el del procesamiento binario (0-1) o la disyunción exclusiva (o…o). Tampoco da primacía a los balances de resultados como un simple número de «éxitos». Buscamos soluciones más allá de los polos opuestos y de la métrica numérica del «éxito». No se trata simplemente de oponer lo privado frente a lo público, ni la derecha contra la izquierda, la cooperación contra la competitividad, la «mano invisible del mercado» contra el plan estatal, o las posiciones a favor de la tecnología frente a las contrarias. La perspectiva de lo común se centra en el olvidado tercer elemento o tercera instancia. Ahonda en nuestra comprensión de la propiedad común y en los principios universales que son útiles para las personas y para proteger su recursos comunes. En el sector de los bienes comunes primamos el aprendizaje de la cooperación sobre el de la competitividad. Los común resalta la autodeterminación de las normas y las tecnologías libres desarrolladas y controladas en común en lugar de tecnologías propietarias que tienden a concentrar el poder en las élites y les permitan controlarnos.

5.- Hablar de lo común significa centrarse en la diversidad. Según las palabras del ex gobernador Olívio Dutra (de Río Grande do Sul) pronunciadas durante la reunión «WSF 10 years later» («10 años después del Foro Social Mundial»), lo común «hace posible la unidad en el seno de la pluralidad y la diversidad». Sin duda, uno de los puntos fuertes de este enfoque reside en la idea de que no existen soluciones simplistas, ni pautas institucionales, ni ninguna panacea equivalente a «talla única para todos», sino tan solo principios universales como el de reciprocidad, cooperación, transparencia, respeto a la diversidad y otros. Cada comunidad debe determinar cuáles son las normas adecuadas para acceder, utilizar y controlar un sistema de recursos comunes basándose en estos principios. Es complejo, como lo es la relación entre naturaleza y sociedad, sobre todo cuando hablamos de bienes comunes a la humanidad. En este caso la «comunidad» es el conjunto de la humanidad, lo que alude a la auténtica necesidad de un nuevo multilateralismo basado en el enfoque de lo común.

6.- Centrarse en lo común establece un nuevo equilibrio entre tres C mayúsculas: Cooperación, Control y Competitividad. No existe cooperación sin competencia, y viceversa pero, en una sociedad basada en lo común, quienes obtienen reconocimiento son aquellos que más rinden en la cooperación, y no en la competitividad. El lema es vence en la cooperación, y no en la competición. Las reglas específicas de la cooperación en un sistema de bienes comunes varían de un entorno a otro. Nadie puede imponerlas y controlarlas desde arriba. Gracias a la investigación y la práctica sobre los bienes comunes hemos aprendido que en el mundo hay muchos sistemas autoregulados de control y gestión de bienes comunes, lo que significa que han establecido sus propios sistemas de control y seguimiento. O se autoregulan y coordinan en diferentes niveles institucionales. Por lo que se refiere al «control», la premio Nobel Elinor Ostrom aconseja lo siguiente: «Es mejor inducir la cooperación mediante acuerdos institucionales adaptados a los ecosistemas locales que tratar de imponer el control a distancia». Al mismo tiempo, «los sistemas impuestos desde arriba» (gobiernos, leyes, organismos internacionales) pueden adquirir una importancia esencial para fortalecer y facilitar el acceso a los bienes comunes. Pero para lograrlo requieren además una perspectiva sobre lo común que esté inscrita en su lógica y su arquitectura de gobierno.

7.- Los bienes comunes no aíslan las dimensiones ecológica y social, como sucede en el enfoque del Green New Deal («Nuevo Proyecto Verde»).[1] Hasta cierto punto, puede ser útil hacer visible el «valor económico» de los recursos naturales, y sin duda es necesario internalizar en el conjunto del proceso de producción los costes ecológicos. Pero no basta. Este enfoque no aborda la dimensión social del problema, tiende a ahondar en las estructuras sesgadas del mercado vinculando las soluciones con el acceso al dinero. Así, el que más tiene, puede permitirse internalizar los costes. El que no tiene está perdido. Por el contrario, las dimensiones ecológica y social encuentran una explicación común en los bienes comunes. No existe ninguna solución basada en la perspectiva de lo común en la que quienes no tengan estén perdidos.

8.- El concepto de bienes comunes integra visiones del mundo diferentes: Hay en él elementos atractivos para el pensamiento socialista (por ejemplo, la posesión común), para los anarquistas (el enfoque de la iniciativa de organización autónoma), para el pensamiento conservador (que valora la protección de la creación individual), para las ideas comunitaristas y cosmopolitas, evidentemente (el enfoque impulsado por lo integral y la diversidad) y hasta para los liberales (la distancia con respecto a la responsabilidad del Estado, el respeto de los intereses y motivaciones individuales para sumarse a un proyecto o una comunidad). Pero está bastante claro que lo común no puede ser el programa de un único partido político. Ahí reside su fuerza, y esa es la razón por la que los agentes políticos dominantes suelen mal interpretar los bienes comunes e incluso tratan de apropiárselos. Si velamos por la coherencia del discurso de lo común (véase el punto 9), no lo conseguirán.

9.- El criterio de integración de ideas políticas distintas en el seno de un paradigma de lo común es claro y tripartito: (a) uso sostenible y respetuoso de los recursos (sociales, naturales y culturales, incluidos los digitales), lo que significa evitar la sobreexplotación y la infrautilización de recursos comunes. (b) compartir equitativamente los recursos comunes, así como participar en todos los procesos de toma de decisiones sobre el acceso, la utilización y el control de los mismos y (c) libre desarrollo de la creatividad y la individualidad de las personas sin menoscabo del interés colectivo.

10.- Lo común no tiene un único centro, sino varios. Sus estructuras de gobierno están descentralizadas y son, asimismo, diversas. En otras palabras: lo característico de los bienes comunes es que son policéntricos, lo que supone un enfoque profundamente democratizador, tanto desde el punto de vista político (principios de descentralización, subsidiariedad y soberanía de los comuneros y establecimiento de las normas por parte de los propios comuneros) como económico (el «modo de producción de lo común» nos hace menos dependientes del dinero y del mercado).

11.- Lo común fortalece un núcleo de creencias importantes sobre los seres humanos y la conducta. No somos sólo, ni siquiera principalmente, el «homo oeconomicus» que nos quieren hacer creer que somos. Somos mucho más que criaturas egoístas que velan por su interés personal. Necesitamos estar insertos en un entramado social y disfrutamos viviendo en él. «Lo común es la telaraña de la vida», afirma Vandana Shiva. Nos gusta colaborar, cuidar y compartir. Lo común refuerza la seguridad en el potencial creador de las personas y en la idea de interrelación, que significa que «necesito a los demás y los demás me necesitan». Lo común respeta nuestra libertad de cooperar y compartir. Es un tipo de libertad distinta de aquella en la que se basa el mercado. Cuanto más contribuimos, a más cosas podemos acceder. Pero, atención: no se trata simplemente de «acceder a todo gratuitamente».

12.- Lo común brinda herramientas de análisis que nacen de categorías distintas de las capitalistas, por lo que el concepto contribuye a «descolonizar el pensamiento». (Grzybowski) Los comuneros redefinen el concepto de «eficiencia». Se preguntan cómo cooperar «con eficiencia» y cómo fomentar y facilitar que las personas cooperen. Reivindican derechos de uso (durante periodos limitados), en lugar de la propiedad ilimitada, para reproducir su medio de vida. Respeta las formas tradicionales de proteger los bienes comunes, así como los sistemas de conocimiento tradicional. En pocas palabras: lo común arroja nueva luz sobre muchos procesos reguladores políticos y jurídicos. Hay una gran diferencia si contemplo el entorno como un bien común o como una mercancía con la que comerciar. Hay una gran diferencia si el agua se entiende como un bien común, lo que significa que está estrechamente vinculada a las necesidades de las comunidades, o no. O pensemos en las semillas y cultivos; entender su diversidad como un bien común significa cosechar autodeterminación y seguridad alimentaria. Si la sociedad reconociera la diversidad regional de semillas como un bien común, el Estado destinaría todos los recursos disponibles al cultivo de semillas independientes y orgánicas y a proteger a los pequeños agricultores para que prosiguieran con su modo tradicional de desarrollarlas, en lugar de gastar el dinero de los contribuyentes en manipulación genética e ingeniería de semillas.

13.- En el sector de los bienes comunes hay gran diversidad y cantidad de actores. En los últimos años se ha acelerado el interés internacional por el paradigma de los bienes comunes. Varias organizaciones y comuneros tienen ahora seguidores transnacionales significativos (Creative Commons, Wikipedia, Free Software and Free Culture Movement, plataformas diversas para compartir, organizaciones contrarias a las explotaciones mineras, alianzas activas para un enfoque del Bem-Viver («Buen Vivir»), movimientos de escala mundial en favor de la agricultura sostenible, Water Commons, huertos comunitarios, proyectos de comunicación e información ciudadana y muchos otros). En realidad, se trata de un crecimiento espontáneo explosivo de iniciativas de bienes comunes. Desde que Elinor Ostrom recibió el Premio Nobel de Economía (octubre de 2009), muchas universidades han redescubierto el interés académico por lo común.

14.- Lo común constituye un modo de producción alternativo. Los problema que nos acechan no son problemas de disponibilidad de recursos. Son problemas nacidos del actual modo de producción. Por fortuna, en algunos ámbitos estamos siendo testigos de un desplazamiento del modo de producción capitalista (basado en la propiedad privada, el mando vertical, el intercambio de valores a través del dinero, la explotación de los recursos y del trabajo y la dependencia del crecimiento y el afán de lucro) hacia un modo de producción de bienes comunes (basado en la posesión, la cooperación, compartir y el interés y la iniciativa personales, donde el PIB es un indicador insignificante y el objetivo es la «vida buena», el bem viver). Muchos proyectos de «Producción entre iguales basada en bienes comunes» se desarrollan con éxito. Así sucede especialmente en el caso de la producción de conocimiento (Wikipedia, Free Software, Open Design). Pero está teniendo lugar una discusión muy animada acerca de cómo trasladar los principios de la producción entre iguales basada en la comunidad de bienes a la producción de lo que comemos, llevamos puesto o utilizamos para desplazarnos, al menos hasta cierto punto. Creo que es posible. En primer lugar, porque el conocimiento constituye la mejor parte de toda clase de producción. Todos los bienes son productos de conocimiento latentes. No existe producción de automóviles o de huevos sin un concepto y un diseño subyacente (que representa la mejor parte de su «valor de mercado»). En segundo lugar, porque hay muchos tipos de sectores de bienes comunes (economía de la atención personal, de la solidaridad) que todavía no están mercantilizados y en los que están profundamente enraizados los valores y reglas comunes. Esos sectores atestiguan que todos los días se producen al margen del mercado muchas de las cosas que necesitamos para vivir.

15.- El discurso de los bienes comunes es un discurso sobre el cambio cultural. No se trata de un mero enfoque tecnológico o institucional. Más bien, ofrece un marco nuevo para el pensamiento y la acción política y personal.

¿Por qué ahora?
Porque ha llegado el momento de los bienes comunes.

1.- En el actual momento histórico de cambio se está redescubriendo lo común en muchos contextos. El mercado y el Estado (por sí solos) no han conseguido proteger los recursos comunes ni han satisfecho las necesidades de las personas. En realidad, el fundamentalismo del libre mercado prevaleciente hoy día está asediado. Su sistema de análisis económico, sus políticas públicas y su visión del mundo están perdiendo valor explicativo, por no referirnos al apoyo público. ¡Cada vez hay más personas que descubren que lo que nos permite gozar de la biodiversidad, la diversidad cultural y las redes sociales no es el mercado!

2.- Las nuevas tecnologías favorecen nuevas modalidades de cooperación, así como la producción descentralizada de tecnologías esenciales de la era industrial, hasta ahora monopolizadas. Hoy día podemos reubicar incluso la producción de energía o electricidad en bienes comunes sociales (estaciones de producción de energía solar ciudadanas, paneles solares domésticos). Podemos decidir cuáles son noticias e información valiosas para la comunidad y reproducirlas nosotros mismos con «la mayor fotocopiadora» que ha existido jamás: Internet. La importante revolución en curso de la producción permite cambiar las reglas. Representa una gran amenaza para los monopolios.

3.- Los procesos que se desarrollan en la actualidad conceden al individuo la posibilidad de comprometerse con un contexto más amplio. La perspectiva de bienes comunes moderna no está orientada al «retorno al pasado». No se trata de un enfoque de mera relocalización, sino que el horizonte es de cooperación local, descentralizada y horizontal en redes distribuidas, de tal modo que las personas puedan capacitarse a sí mismas para crear cosas en común y ponerlas a disposición de los demás… si quieren. El objetivo es ampliar lo máximo posible el sector de los bienes comunes y la producción basada en ellos y reducir la dependencia del mercado. Solo es posible si el nuevo modo de producción es capaz de resolver incluso problemas complejos, si logra «producir entre iguales» artefactos que incluso las grandes empresas tendrían dificultades de elaborar desde el punto de vista logístico, económico y conceptual. ¡Y lo es! Pensemos simplemente en la Wikipedia o en un coche libre de patentes. Tal vez si las empresas no hubieran encerrado las tecnologías y controlado el mercado hubiéramos desarrollado vehículos de transporte individual basados al 100% en materiales reciclables y que consumieran sólo un litro cada 100 kilómetros. En un mundo en el que el modo de producción de lo común esté generalizado, se acabó la distinción entre centro y periferia.

4.- Hay nuevas formas legales de proteger los derechos de uso colectivo y de acceso libre y/o equitativo a los bienes comunes: la General Public License (GPL), las licencias ShareAlike, los modelos de propiedad de recursos naturales con un mecanismo incorporado para impedir la especulación y evitar la sobreexplotación, los fondos de acciones sobre recursos comunes, los sistemas de gestión de agua de riego en México, los de gestión de agua Johads de India o la Allemansträätten (derechos de cada persona) en países del norte de Europa. Son herramientas poderosas de las que tenemos que aprender más y desarrollar más. Es un ámbito en el que necesitamos grandes dosis de pensamiento jurídico e innovación creativas, y debemos respetar la gran variedad de reglas formales e informales para proteger los bienes comunes en todo el mundo.

5.- Y por último, pero no menos importante: cuando metemos la nariz en los bienes comunes, descubrimos cosas nuevas asombrosas. Entramos en contacto con centenares de comunidades dinámicas. Nos asaltan ideas inesperadas, aprendemos sobre proyectos e ideas alentadores y multiplicamos nuestras redes. Es tonificante. ¿Sabías que existe un proyecto de OpenCola ? ¿O que el lago más grande de Nueva Zelanda, el lago Taupo, está lleno de truchas? En la muy turística región de Taupo hay mucha «presión sobre el recurso», pero la población de truchas sigue disfrutando del lago porque los neozelandeses respetan una regla muy sencilla: Pesca lo que necesites para comer (para ello, las autoridades locales expiden una licencia de pesca), pero no lo vendas. Así, en ninguno de los menús de los centenares de restaurantes de la región se pueden encontrar truchas. Recuerda: los bienes comunes no están a la venta. ¿O sabes algo de biología de código abierto y medicina participativa? ¿Has oído hablar de la infinidad de bancos locales de semillas, especialmente en el hemisferio Sur, y de los increíbles tesoros que nos prodigan? ¿Sabes en qué situación se encuentra el incipiente movimiento internacional de edición académica de libre acceso en su esfuerzo por garantizar que podamos acceder libremente a lo que se ha publicado con fondos públicos, a la producción de conocimiento? ¿Eres consciente de los movimientos intercultural y de huertos comunitarios, o de los regímenes de bienes comunes utilizados por los langosteros de Maine (EE UU) para impedir la sobreexplotación de la langosta? ¿Y qué pensar de Crisis Commons , una organización en la que centenares de voluntarios están aportando conocimientos especializados y reuniendo información utilizando tecnologías de la información modernas para apoyar la ayuda de emergencia después del terremoto de Haiti?

Los bienes comunes son algo que devuelve el entusiasmo a los debates políticos. Los jóvenes son todo oídos cuando conocen la producción entre iguales, porque eso es lo que hacen .Los «eco…» son todo oídos cuando se enteran del principio de copyleft que les permite la reproducción viral de software y contenidos. Se enteran de que «ese complicado asunto de las autorizaciones» es para defender el libre acceso al conocimiento y a técnicas culturales. Eso es precisamente lo que reclaman en su campo. Los «tecno…» encuentran motivación para utilizar sus sorprendentes habilidades para ayudar a gestionar sistemas complejos de recursos naturales. Dicho de otro modo, los bienes comunes ensanchan el horizonte, vienen acompañados de una brisa de aire fresco de pensamiento y práctica colectiva dinámica y no dogmática.

El de los bienes comunes es un concepto poderoso, de capacitación y fortalecimiento de comunidades destinado a recrear constantemente una vida más digna. Eso es lo que necesitamos para forjar un movimiento diverso e irresistible basado en un pensamiento político y conceptual coherente.

Porto Alegre (Rio Grande do Sul), Enero de 2010

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Nota

[1] A Green New Deal es el título del informe presentado el 21 de julio de 2008 por el Green New Deal Group en el que se esbozan una serie de propuestas para abordar el cambio climático, la actual crisis económica y la tasa máxima de extracción de petróleo. (N. del T.)
Fuente: http://commonsblog.wordpress.com/2010/01/28/the_commons_as_a_common_paradigm_for_social_movements_and_beyond/

La presente traducción cuenta con una licencia Creative commons (Atribución, Compartir obras derivadas igual) http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/

Febrero 23, 2010
» “Geistige Eigentumsrechte sind wie eine Enteignung der Menschen” – Interview mit Silke Helfrich über den Gemeingüter-Report

Para ir practicando! Disculpen el alemán.

Fuente: http://www.metronaut.de/?p=1121
Silke Helfrich ist eine der Autor_innen des Gemeingüter-Reports. Sie lebt und arbeitet derzeit als freie Publizistin in Jena und betreibt seit 2007 unter www.commonsblog.de ein deutschsprachiges Blog zum Thema Gemeingüter.

Ihr stellt am Montag den Gemeingüter-Report vor – was kann man sich darunter vorstellen?

Der Gemeingüter-Report ist eine Broschüre, die Lesespaß und Durchblick bringt in einer Debatte, die normalerweise als “komplex” bezeichnet wird. Sie behandelt Software und Saatgut, Medikamente und Waldkaffee, öffentliche Plätze und das Urheberrecht. Wir schreiben darüber, wie das alles zusammen geht.

Wir erklären, was es mit den Gemeingütern (commons) auf sich hat. Wir erzählen mit Geschichten aus aller Welt, wofür wir sie brauchen und was sie von öffentlichen Gütern unterscheidet. Vor allem aber geht es uns darum, wie wir so wirtschaften, leben und produzieren können, dass Gemeingüter nicht den Bach runtergehen.

Wir nennen diese Produktionsweise in Anlehnung an Yochai Benklers Commons based Peer Production “Gemeine Peer Produktion”. Warum “gemein”? Weil es uns von der ersten bis zur letzten Seite um die Wiederentdeckung des “uns gemeinen” geht, also der Dinge, auf die wir alle ein Anrecht habe. Die zwar nicht einfach “allen” und schon gar nicht niemandem”, aber auch nicht einem Einzelnen gehören.

Du machst selbst das commonsblog. Was begeistert Dich persönlich an Gemeingütern?

Eine ganze Menge. Ich erinnere mich an das erste AHA-Erlebnis. Wir hatten eine argentinische Softwareaktivistin zu einer “Ökokonferenz” eingeladen. Das war 2004 in Mexiko City. Sie hörte sich zwei Tage lang die Vorträge “der Ökos” an. Lernte viel darüber, dass Saatgut nicht mehr so genutzt werden kann, wie das über Jahrhunderte der Fall war. Immer neue so genannte “Geistige Eigentumsrechte” schoben dem einen Riegel vor. Wir alle hatten dank der aktuellen Arbeiten von James Boyle einen Begriff dafür wiederentdeckt: die “enclosure of the commons”, die Einhegung der Gemeingüter. Und wir lernten, dass dieser Prozess schon seit Hunderten von Jahren von statten ging und in immer tiefere Schichten von Leben und Wissen vordrang. Die “enclosure of the commons” ist wie eine Enteignung der Menschen, sie verlieren die Kontrolle über all jene Dinge, die sie zum Leben brauchen.

Gegen Ende der Konferenz stand dann besagte Softwareakivistin auf der Redeliste. Sie klappte ihren Computer auf, warf ein Dia an die Wand und fragte: “Für wen arbeitet Ihr Computer?” … dann kam ein wahrer Feuerwerksvortrag darüber, dass man Code und Kulturtechniken heute auch nicht mehr so nutzen darf, wie das seit Jahrhunderten der Fall war. Die Parallelen waren augenöffnend. Mir hat das ermöglicht, plötzlich auf Debatten zu schauen, die ich früher für “zu kompliziert und zu technisch” gehalten habe.

Es ist, als habe man eine neue Brille auf und entdecke die Welt jeden Tag neu. Jeden Tag eine neue Geschichte über die “Einhegung der Gemeingüter”, aber auch jeden Tag ein Mutmacher. Über Menschen, die sich ihre Autonomie zurück erobern. “Jenseits von Markt und Staat”, wie wir gern sagen. Jenseits heißt für mich, darüber hinausweisend, wieder Unabhängigkeit von den Zwängen des Marktes gewinnen und den Staat immer da in die Schranken verweisen, wo er zum Verhinderer einer Gemeingüterkultur wird. Und das ist leider ziemlich oft der Fall.

Sich mit dem Thema zu befassen wirkt wie ein Antidepressivum – im Gegensatz zum deutschen Urheberrecht, das offenbar Museumsleute und Archivare (und nicht nur die) depressiv macht. Das Urheberrecht istleider ein beliebtes Instrument der Einhegung der Gemeingüter geworden. Wir müssen unseren Blick für diese Instrumente schärfen…

Gemeingüter – und vor allem Creative Commons – sind ja bei Bloggerinnen und Bloggern recht bekannt. Wie können die Gemeingüter in der Gesamtbevölkerung einen höheren Stellenwert bekommen?

Nun, Creative Commons (genauer – einige CC Lizenzen) sind zunächst ein Instrument, das uns hilft, Wissen und Kultur frei zu halten. Ein Instrument, das dafür sorgt, dass unsere Nutzungsrechte an den Schätzen, den niemand wirklich individuell geschaffen hat (wir schöpfen immer aus der Allmende, egal was wir tun) nicht übermäßig eingeschränkt werden.

Die Idee der Gemeingüter ist aber mehr als eine Ansammlung von Instrumenten. Für mich ist es eine Weltsicht, in dem viele der politischen Auseinandersetzungen und Paradigmen der letzten Jahrzehnte zusammen laufen. Und diese Weltsicht müssen wir stark machen. Damit das gelingt, brauchen wir einen starken Begriff. Deshalb haben wir den Report geschrieben.

Vielen Dank für das Gespräch.

Termin:
Die Vorstellung des Gemeingüter-Reports findet am Montag, den 22. Februar um 19.30 Uhr in der Heinrich-Böll-Stiftung in Berlin statt. Nach der Präsentation besteht die Möglichkeit zur Diskussion.

Wir werden den Gemeingüter-Report in einem gesonderten Artikel noch vorstellen. Mit dem Gemeingüter-Report beschäftigen sich auch die Donutpiraten.

Abbildung CC-BY-SA Gemeingüter-Report, HBS